¡Pobres!
- Me pregunto con lo monísimas que somos, por qué no tendremos más aceptación entre la gente.
Bolsa Marrón:
- Hasta yo me considero elegante, tengo prestancia hasta para llevar documentos notariales o papeles bancarios para pedir una hipoteca.
Bolsa Limón:
- Pues yo me veo muy bien colgada en los hombros de chicas jóvenes, alegres, pizpiretas, conmigo pueden prescindir de bolso.
Bolsa Negra:
- A mí me usan los hombres antiguos que les da vergüenza estar haciendo recados de la casa, como si eso no se les notará que son unos IBM.
¿ Blanca, tú qué dices?
Bolsa Blanca:
- A mí me da igual, con tal de que me usen, para luego empezar una nueva vida, lo mismo con mi papel hacen partituras de música..
Varias Bolsas:
... O libros, o manteles, o collages
Lo que no soporto es que metan dentro zapatos viejos, rotos... Para llevarlos al zapatero
Bolsa Fucsia
- A mí me da igual para lo que me usen, aunque prefiero que sean adictas a mí color, aunque generalmente son señoras mayores, pero son las que más me pasean por la ciudad , y me alegra mucho encontrarme con cada una de vosotras por las calles. El otro día me encontré con la verde oscura y estaba tan contenta porque la habían llenado de libros y mientras la llevaban a la Biblio, podía leer y allí la usarían para transportarlos de un lugar a otro. Luego me enteré que no había sido así, sino que fue a parar al contenedor de papel y peor aún, no la echaron dentro, donde la hubieran reciclado, sino que la dejaron fuera y el perrito de una señora se hizo pis en ella.
- Nunca debemos tener expectativas, el caso es que vayamos sustituyendo a esas eternamente jóvenes bolsas de plástico que tanto mal hacen a todos - apostilló la Bolsa Celeste.
Todo un diálogo entre bolsas de papel.
ResponderEliminarEstás pueden estar contentas si se echan donde debe ser , sino su final no será tan maravilloso.
Aunque no olvidemos el papel, tiene sus consecuencias...
Un relato muy original y con esa chispa especial.
Un besote y muy feliz fin de semana.
Sí, la tala de bosques, pero se recicla y tiene otras muchas vidas, si como tú dices se echa al sitio adecuado, pero es que los plásticos tardan una eternidad en desaparecer.en fin... Tires por donde tires... Te encuentras con la falta de educación cívica del personal.
EliminarUn muy divertido diálogo entre hermosas bolsas de colores! Un abrazote Tracy!
ResponderEliminarOtro brazo para ti, hermanita.
EliminarHola Tracy!
ResponderEliminarMuy bueno el diálogo entre las clásicas y coloridas bolsas de papel que nos presentas. Celeste tiene toda la razón, su misión en la vida, sustituir a las de plástico, aunque muchas de las de papel, también acaben en el contenedor. Y es que tiene razón Blanca, lo más importante para el planeta, sea la bolsa que sea, es reutilizar! Un abrazote y felicidades por tu interesante propuesta juevera! Marifelita desde "El Vici Solitari"
Llevas razón , el quid de la cuestión está en la reutilización, mira..., me ha salido un pareado.
EliminarUn abrazo Marifelita.
Hola Tracy, un diálogo divertido y muy real. Si no se tiran al contenedor adecuado seguimos empeorando el planeta. Me gustó mucho. Un abrazo
ResponderEliminarDesde luego lo importante es que tengamos conciencia ciudadana y nos hagamos responsables de que todos tenemos que cuidar del mundo que se nos ha entregado.
EliminarPara gustos, colores o mejor dicho en este caso, para usos, colores. Un ingenioso relato de bolsas coloridas.
ResponderEliminarUn beso dulce y dulce fin de semana.
Otro beso para ti y mi deseo de que pases un buen finde.
EliminarInteresante.
ResponderEliminarLo cierto es que ya estamos llenos de platico por dentro irremediablemente.
Eso es lo malo.
EliminarHola Tracy, muy bueno ese diálogo entre las bolsas, me gusta la manera en que has encarado el tema, que genera conciencia sin dudas.
ResponderEliminarUn abrazo.
PATRICIA F.
Muchas gracias, Patricia.
EliminarUn besazo
Un diálogo muy original, con una mini-historia triste de una bolsa maltratada y unos libros que nunca se merecen ese final. Pero la moraleja no es que se pueda culpar a las bolsas de plástico por ser eternamente jóvenes, ni a la bolsa de papel por ser abandonada o al perro por hacerse pis, el responsable es siempre el mismo, el que abandona bolsa y libros fuera de un contenedor, el que permite que su perro orine en cualquier sitio y el que hace un mal uso de las eternas bolsas.
ResponderEliminarUn saludo.
Pues sí, los humanos somos unos seres que no respetamos el medio ambiente y por lo tanto nos respetamos a nosotros mismos que somos parte de él.
EliminarMil gracias por participar en este Jueveando.