Hoy duele a España, todos los españoles estamos desolados, y todos los que viajaban en esos trenes independientemente de su lugar de nacimiento. Como dices podriamos haber sido uno de ellos, por eso podemos entender el horror que han vivido y el dolor para siempre
Sabiendo de la asiduidad familiar en utilizar ese medio de trasporte, en vuestras constantes visitas a Málaga y alrededores, no me quedé tranquilo hasta leer tu entrada del lunes. Ello no empaña mi dolor por el resto de las víctimas. Un abrazo.
La verdad es que me ha llamado mucha gente que como tú, saben que mis hijas y yo nos movemos con frecuencia en estos trenes y no sabíais cómo estábamos. Os lo agradezco mucho a todos cuantos habéis pensado en nosotras al enteraros de la noticia. Lo estoy pasando muy mal, tanto que tenía previsto un viaje a Málaga estos días y seguramente no vaya, aunque sé que todos tenemos nuestro día señalado. Un abrazo , Juan.
Es difícil sustraerse de esa emoción producida por ese tremendo suceso. Gracias a la reacción de ese bonito pueblo de Adamuz quizás eso me ayude a recuperar la fe en la especie humana. Gracias, Adamuz, gracias, Córdoba... gracias, Tracy.
La verdad es que lo están haciendo tan bien.... que están propiciando que veamos la bondad que existe en la gente, esa es la parte positiva de este tremendo desastre, si es que hay parte positiva.
Uno de mis peores miedos es ser parte de una estadistica por estar en el momento equivocado...cada vez que salimos de casa, solo podemos saber el momento que salimos..regresar bien es cosa del destino, de la suerte o de la imprudencia propia o ajena...esta vez como dices, tú y tu familia no entraron en esa lista y solo queda dar gracias a Dios por permitirles estar a salvo y pedirle por las familias que en este momento están sufriendo la perdida...Paz para todos aquellos que emprenndieron el último viaje...bss
Hola Tracy.
ResponderEliminarEs comprensible esa conmoción, y más tocándote tan de cerca.
Abrazos.
Ni te lo imaginas.
EliminarEstas cosas, no las pensamos, cada vez que cogemos, un avión, un coche, un tren... Pero es algo que está ahí.
ResponderEliminarUn abrazo fuerte para las víctimas.
Tienen que pasar estas cosas para que seas consciente de que las cartas están echadas.
EliminarSí, tan trsite todo. Ánimo y mucha fuerza para las familias... y un GRACIAS para el pueblo de Adamuz. Besos
ResponderEliminarEso es lo único que nos queda por hacer.
EliminarHoy duele a España, todos los españoles estamos desolados, y todos los que viajaban en esos trenes independientemente de su lugar de nacimiento. Como dices podriamos haber sido uno de ellos, por eso podemos entender el horror que han vivido y el dolor para siempre
ResponderEliminarCada vez que se van conociendo más testimonios de los supervivientes se te parte el alma con más dolor.
Eliminar¡Qué dolor tan grande!
ResponderEliminarUn abrazo muy fuerte, Tracy.
Ha sido una tragedia tremenda.
EliminarOtro abrazo para ti.
Sabiendo de la asiduidad familiar en utilizar ese medio de trasporte, en vuestras constantes visitas a Málaga y alrededores, no me quedé tranquilo hasta leer tu entrada del lunes.
ResponderEliminarEllo no empaña mi dolor por el resto de las víctimas.
Un abrazo.
La verdad es que me ha llamado mucha gente que como tú, saben que mis hijas y yo nos movemos con frecuencia en estos trenes y no sabíais cómo estábamos.
EliminarOs lo agradezco mucho a todos cuantos habéis pensado en nosotras al enteraros de la noticia.
Lo estoy pasando muy mal, tanto que tenía previsto un viaje a Málaga estos días y seguramente no vaya, aunque sé que todos tenemos nuestro día señalado.
Un abrazo , Juan.
Da miedo viajar, sí...
ResponderEliminarMás que miedo, pánico.
EliminarUna tragedia, afortunadamente ninguno de los tuyos ha estado involucrado en tan triste suceso.
ResponderEliminarUn beso dulce.
Gracias a Dios, pero yo ahora mismo tengo un miedo que no sé si lo soltaré pronto o me acompañará mientras viva.
EliminarEs difícil sustraerse de esa emoción producida por ese tremendo suceso. Gracias a la reacción de ese bonito pueblo de Adamuz quizás eso me ayude a recuperar la fe en la especie humana. Gracias, Adamuz, gracias, Córdoba... gracias, Tracy.
ResponderEliminarLa verdad es que lo están haciendo tan bien.... que están propiciando que veamos la bondad que existe en la gente, esa es la parte positiva de este tremendo desastre, si es que hay parte positiva.
EliminarA nuestro pesar se une el de la cercanía que tú tienes. No me extraña tu conmoción. Mucho ánimo.
ResponderEliminarUn abrazo.
Gracias porque lo necesito y mucho.
EliminarUno de mis peores miedos es ser parte de una estadistica por estar en el momento equivocado...cada vez que salimos de casa, solo podemos saber el momento que salimos..regresar bien es cosa del destino, de la suerte o de la imprudencia propia o ajena...esta vez como dices, tú y tu familia no entraron en esa lista y solo queda dar gracias a Dios por permitirles estar a salvo y pedirle por las familias que en este momento están sufriendo la perdida...Paz para todos aquellos que emprenndieron el último viaje...bss
ResponderEliminarLo has explicado muy bien, no hay más que decir.
EliminarEsas cosas conmocionan tremendamente y cuando tocan tan de cerca todavía mas!
ResponderEliminarMolts petons
Así es.
EliminarNo podía dejar de recordar la ultima vez que fui a Cataluña en uno de esos trenes rojos.
ResponderEliminarSalud.
El último que hice yo fue precisamente de Málaga aquí, no quiero ni pensarlo.
EliminartremendO. Es tremendo. yo he viajado en ese tren muchas veces y me sentía muy seguro. Lo siento infinito
ResponderEliminarPara que pase un percance de esos, no hace falta nada, sólo que esté previsto en el libro de tu vida.
EliminarHay desgracias tan grandes que no permiten consuelo, un abrazote Tracy.
ResponderEliminarGracias por tu abrazo. Lo necesito.
Eliminar