ante este par de señoras "guiris", de las que no sé ni el nombre, ni su nacionalidad, pero que tienen toda mi admiración desde el preciso momento que las vi.
Os cuento:
Estaba yo en el Hall de un Hotel, que yo lo he adoptado como "mi casino", en este pueblo en el que no existe tal establecimiento, cuando llegaron ellas pertrechadas con un mantel verde de juego, cuatro listones de madera y dos banquetas, cada una de un color, que se ven en la foto. Me imagino que para poner los piés en alto.
Prepararon todo tal cual y sacaron un montonazo de fichas, boli y papel
Se parecía a nuestro juego de Dominó, pero con más "infraestructura". No pude mantener a raya mi curiosidad y me acerqué, les pedí permiso para fotografiarlas y me explicaron que era un juego chino.
Y... a lo que voy, con esa edad, una de ellas con muleta, venir desde Dios sabe dónde, a un país que no habla su idioma, para meterse en un hotel playero a distraerse con un Juego de Mesa... Hace falta tener muchas ganas de vivir.
Pidieron su café y ¡ala! Cómo si estuvieran en la mesa camilla de su casa.
Quién sabe si se estaban jugando la estancia en el Hotel...
¡Les deseo un feliz viaje de vuelta a su tierra y que gane la mejor!
¡Hurra por ellas, por su valentía y por su arrojo!
PD. Yo con todo mi sobrenombre de "Correcaminos", no hago eso ni "jartica"de vino, como dice mi Isa, la Suiza, "hay gente pa tó"



Que lo disfruten mucho.
ResponderEliminarTe aseguro que lo estaban haciendo.
EliminarQue lo disfruten, cada cual pasa el tiempo a su manera.
ResponderEliminarPor supuesto, yo lo que admiro es la determinación para emprender un viaje a un país lejano, cargadas con todo eso, sin miedo al idioma, la lejanía , los problemas de la edad....
EliminarPor eso las felicito.
Una experiencia interesante la tuya, y unas vivencias gratificantes las de las dos mujeres.
ResponderEliminarEllas son, siempre, al margen de dónde se encuentren.
Abrazos, Tracy.
Con la valentía por bandera.
EliminarEs que a veces la gente nos sorprende de buena manera. ¡Un abrazo!
ResponderEliminarSiempre y hay .más gente que nos sorprende bien que mal.
EliminarMis suegros, cuando iban a un hotel de la costa, se encontraban con otros viajeros con quienes arreglaban desde acá la fecha y jugaban al Burako, como el Chinchón pero con fichas, era una pasión! Ya avanzadas las relaciones se citaban en cada casa por vez y seguían con el entretenimiento, agregando comidas claro, el tiempo pasaba sin que se dieran cuenta. Un abrazote Tracy!
ResponderEliminarYo eso lo veo normal dentro del mismo país, se hacen nuevas amistades y se amplía el círculo de jugadores, pero eir al extranjero con los problemas de equipaje que existen...sies que no se piensan mover del hotel....
EliminarPues eso me da ánimos porque yo andaba pensando a ratos que a donde voy yo con mi edad a darme un garbeo por Tokio.
ResponderEliminarVete!
EliminarMira si está entrada te ha servido para que lo hagas, habrá servido para algo.
No lo dejes , vete.
Pero vuelve. No te quedes allí
Deben tener mucha costumbre de hacerlo y se concentran en cualquier sitio...Realmente son un ejemplo autoconfianza y autosuficiencia, sin duda alguna, Tracy...Mi abrazo entrañable y feliz semana lluviosa de otoño.
ResponderEliminarUn digno ejemplo a seguir.
EliminarTracy, qué escena tan entrañable nos compartes. Me ha encantado porque demuestra que las ganas de vivir no entienden de edades ni de fronteras. Mientras muchos se quedan en casa poniendo excusas, estas dos señoras cargan con sus tableros, sus fichas, sus banquetas y su entusiasmo para seguir disfrutando de lo que les gusta.
ResponderEliminarTambién me ha llamado la atención esa naturalidad con la que convierten el hall de un hotel en el salón de su casa. Hay algo admirable en quienes conservan la curiosidad, las aficiones y las ganas de compartir momentos, incluso cuando los años ya pesan y alguna muleta acompaña el camino.
¡Hurra por ellas, sí señor! Porque quizá el verdadero juego que estaban ganando era seguir disfrutando de la vida con ilusión.
Un fuerte abrazo, Tracy.
Me ha encantado ha hecho pensar esa gran frase tuya del final:
Eliminar"Hurra por ellas, sí señor! Porque quizá el verdadero juego que estaban ganando era seguir disfrutando de la vida con ilusión".
¡¡¡ HURRA!!!
No hay fronteras para pasarlo bien. Bien por el entusiasmo de ellas, que como dices, el juego tenía "infraestructura".
ResponderEliminarUn beso dulce y dulce semana.
Desde luego que no hay fronteras, hay "desgana a salir de la zona de confort de casa cual" y ellas precisamente por eso son un ejemplo a seguir.
EliminarPues viva por ellas.
ResponderEliminar¡Vaya que sí!
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