no podremos echarle la culpa de nuestras calores al martes y trece, porque la que se avecina es buena
"El que avisa, no es traidor"
¡Feliz semana!
no podremos echarle la culpa de nuestras calores al martes y trece, porque la que se avecina es buena
"El que avisa, no es traidor"
¡Feliz semana!
aprovechemos para leer allí donde no hay letras.
No quiero daros un consejo, ya me guardaría yo. Sólo quiero desearos un buen día con una imagen que me ha gustado mucho y que quizás me atreva a pintarla hoy.
Ya veremos lo que sale, os prometo que os la enseñaré, aunque sea un churro.
https://youtu.be/EIvmWTMIp3w?is=JmCsucTCK9AqBSMV
La maza de Silvio es capaz de sacar de la cantera lo que quiera, mientras yo me harto de machacar como un martillo pilón
para sólo sacar alguna esquirla de PIDRA que enciende la luz de mi ilusión, pero enseguida la realidad la apaga.
¡FELIZ FINDE!
Nos pide CAMPI que recreemos aquellos juegos que nos hacían felices en nuestra niñez, cuando se podía jugar en la calle.
Al llegar a mi playita, por primera vez este año, solo estaba un matrimonio argentino con sus cuatro nietos, dos españoles de un hijo casado aquí, y dos niñas pequeñas que habían venido con los abuelos a pasar las vacaciones y estaban encantados de la tranquilidad de estas aguas, porque dicen que en Mar de la Plata, las olas son descomunales
para la fiesta de La Bolichera, a partir de ayer se van tachando días hasta que llegue el día grande en Los Boliches..
Los conciertos ya están previstos
Y en estos días previos a la fiesta, la música se hace dueña del Parque de España
Julio en este cachito de tierra, siempre promete.
en los últimos minutos con un único gol.
No creáis que soy futbolera, no lo soy, pero me gusta vivir esos momentos únicos, en los que la bandera es orgullo de todos, independientemente de las ideas políticas que cada cual tenga y del país que cada cual sea (aquí desde luego es que hay pocos portugueses), por eso los guiris estaban de nuestra parte.
Yo estuve viéndolo en el Hotel Ilunión, había seis televisiones, retransmitiendo el partido en el enorme hall de entrada.
Nos reunimos allí muchísima gente de todas las edades y lugares, pero hoy íbamos
¡Qué bonito suena!