Raro es el año que no llueve, pero este, se ha despachado a gusto en sus vísperas, veremos qué pasa a partir de hoy. La lluvia desluce mucho el paseo por el Ferial, ya sea a pié o a caballo, menos mal que las Casetas con sus programaciones contrarrestan al mal tiempo.
Ayer por la tarde salió un poquito el sol y yo opté por bajar a la playa, pero el aire frío ponía desolación en la playa, ni un guiri en las hamacas, nunca lo había visto
Y el mar empeñado en que nadie osara meterse en é con seu resaca, se conoce que está descansando del verano
Espero que de aquí a que me vaya, pueda hacer mi ritual de despedida, porque yo no me voy sin hacerlo y me meteré sea cual sea la bandera que haya.
Muchas Felicidades a los y a las Rosarios que pasen por aquí
ante este par de señoras "guiris", de las que no sé ni el nombre, ni su nacionalidad, pero que tienen toda mi admiración desde el preciso momento que las vi.
Os cuento:
Estaba yo en el Hall de un Hotel, que yo lo he adoptado como "mi casino", en este pueblo en el que no existe tal establecimiento, cuando llegaron ellas pertrechadas con un mantel verde de juego, cuatro listones de madera y dos banquetas, cada una de un color, que se ven en la foto. Me imagino que para poner los piés en alto.
Prepararon todo tal cual y sacaron un montonazo de fichas, boli y papel
Se parecía a nuestro juego de Dominó, pero con más "infraestructura". No pude mantener a raya mi curiosidad y me acerqué, les pedí permiso para fotografiarlas y me explicaron que era un juego chino.
Y... a lo que voy, con esa edad, una de ellas con muleta, venir desde Dios sabe dónde, a un país que no habla su idioma, para meterse en un hotel playero a distraerse con un Juego de Mesa... Hace falta tener muchas ganas de vivir.
Pidieron su café y ¡ala! Cómo si estuvieran en la mesa camilla de su casa.
Quién sabe si se estaban jugando la estancia en el Hotel...
¡Les deseo un feliz viaje de vuelta a su tierra y que gane la mejor!
¡Hurra por ellas, por su valentía y por su arrojo!
PD. Yo con todo mi sobrenombre de "Correcaminos", no hago eso ni "jartica"de vino, como dice mi Isa, la Suiza, "hay gente pa tó"
En esta playa que parece que me la han puesto para mí solita
El mar está bravío y hasta tengo vigilante por si me pasa algo, pero tranqui que la bandera roja me la han puesto a una cuarta de la silla, por si tengo el mal volunto de meterme, que recuerde que está prohibido.
Así que me voy a tumbar a dormirme una siestecita,
La idea se le ha ocurrido a NEO que nos dirige esta semana.
Neo nos sugiere siete títulos, a cual más extravagante, para que elijamos uno de ellos, o uno propio, para desarrollar la historia que ha dado lugar a ese título. Yo elegí este:
Manual para disecar una ilusión en tres actos
PREÁMBULO
Había cumplido ya los "ytantos", harta de esperar que el destino o quien fuera, le diera la oportunidad de conocer al hombre de su vida, decidió dejar por escrito las pautas a seguir para que su ilusión no se perdiera y pudieran servirle a otras personas que estuvieran en su situación.
I ACTO
(Aparece en escena una señora de edad indefinida, sentada ante un escritorio, arreglada como si fuese a salir a la calle que habla en voz alta para sí misma)
Pues estoy aquí pensando en describir esta locura mía que empezó como el que no quiere la cosa y se convirtió en un sinvivir.
Al levantarme, al acostarme, en mitad de la noche, durmiendo y despierta, sólo hacía pensar en él
Lo he dibujado a grandes rasgos, aunque como no se me da bien la pintura, quien se lo encuentre en el futuro, pensará que no es para tanto, pero el caso es que ya lo tengo.
II ACTO
(La protagonista aparece en la cocina de su casa con el dibujo, sobre un cartón piedra y muchos botes alrededor, pasea nerviosa, no sabe por dónde empezar, habla sola)
Mi abuela recuerdo que para disecar flores, lo primero que hacía era colgarlas cabeza abajo en la penumbra del desván. Yo no tengo desván, pero voy a colocarlo en el trastero con pinzas que cuelguen del techo y luego pasados unos días le daré el toque final de secado en el microondas, después lo prensaré entre periódicos.
ACTO III
(La protagonista está contenta y feliz, pone música
afortunadamente, porque todo lo que no sea empeorar, es mejorar, así lo entiendo yo.
Cómo anécdota, al entrar lo primero que me preguntó el médico fué:
-¿Durante este tiempo te has roto nada?,
- No.
- ¿Te has caído?
- No,
- ¿Tenías miedo a que en este tiempo me hubiera descoyuntado, ¿No?
Buenos días.
- Buenos días ¿Te sigues tomando la pastilla de los viernes?
-Sin dejar uno. Mañana me toca
- La vitamina D, en Octubre hay que tomarla cada 15 días.
- ¿La del sol?, ¿con lo negra que estoy...?
-Tienes déficit de ella. Por lo demás está todo bien, muy bien diría yo.
- El 1 de Abril nos vemos.
- Lo malo es que no me reconozcas porque me estoy dejando el pelo largo y con lo negra que me voy a poner...
- Come alimentos ricos en Calcio y mucha fruta
- Entonces vendré convertida en una de las "cacao maravillao" bien de frutas.
En fín.... que estoy muy contenta porque he ido a mi Córdoba, aunque no haya pisado mi casa, y me he terminado el libro de Saúl Alvídrez "Sobreviviendo al S.XXI" , muy interesante como lo son sus dos protagonistas.
Ya os contaré que hoy estoy cansada y me voy a la cama.
esto corre que vuela, ya mismo voy a encargar las ganas de Navidad, vaya a ser que se acaben.
Y yo lo empiezo rompiendo la rutina y yendo a Córdoba a esa cita que tengo programada desde hace DOS años DOS, con el traumatólogo. La verdad es que ya se me ha olvidado a lo que voy, espero que él me dé pistas.
Incluso pensé en no venir, pero ... bueno... aprovechando que el tiempo en la playa está revuelto me he dicho voy a hacerme una ida y vuelta, sin pasar si quiera por mi casa. A ver qué me cuenta cuando vea la analítica que me hice a mediados de Septiembre ¿Os acordáis?, pues hasta ayer no me dieron los resultados, por cierto tengo que mirar para ver si es la mía, no vaya a ocurrir como cuando me operaron del túnel carpiano que ya en quirófano, llamaron a mi hija que estaba fuera, para que averiguara , ELLA, el desaguisado ¿Os lo conté, no? Y mientras yo en la sala de operaciones y el cirujano hablándome de Los Boliches, porque fue el año pasado en verano, para apaciguar mis nervios, o los suyos, no se sabe.
¡Kafkiano!
¡Ea! Ya estoy en el tren , tan agustico, leyendo este libro que me parece de lo más interesante.