Os preguntaréis ¿A qué viene esto?, pues a nada en particular y a todo en general. Me encontré con este video en el móvil tan bonito y dicho con tanta sensibilidad, que no me he resistido a compartirlo con todos vosotros:
Si le echas una pizca de bicarbonato y la endulzas con una cucharadita de azúcar sirve para limpiarte el estómago y si no lo añades el bicarbonatos ayuda a bajarte la presión arterial.
Os aseguro que las consecuencias de haber comodo torrijas, pestiños y flores de Pascua, desaparecerán por arte de birlibirloque.
se hizo dueño de las plazas de Córdoba y provincia, durante el viernes pasado
En las Tendillas se instaló un piano de cola, para que lo tocara todo aquel que quisiera interpretar algo en él. Sin duda fueron muchos y muchas los que se acercaron a tocarlo y desde luego te emociona ver cómo niños y adolescente pueden llegar a ser, en potencia, grandes músicos gracias al auge que está tomando la música en colegios, institutos y conservatorios
Para cerrar la jornada el pianista y showman Alberto de Paz, hizo una actuación improvisada a base de notas que la gente le iba diciendo
también pidió al público que le dijera bandas sonoras de películas, se las anotó en su móvil y las fue ensartando una y otra, hasta que las tocó todas por el orden que el público las había elegido
Fue una tarde distinta en la que conocí a este pianista que no sabía que existía, a pesar de ser cordobés y de haber actuado con éxito en programas punteros de la televisión.
Como yo no veo la tele, me llevé la sorpresa de verlo actuar en directo me, suerte la mía.
Eso nos dice Vanesa Martín y yo me lo creo, me creo que "venimos de atrás" y que "en algún lugar, seguro, volveremos" a encontrarnos, porque ya sabes lo que se dice por aquí, que el mundo es un pañuelo.
Hace tiempo cantaba Víctor Manuel "cuando nadie nos vea, sube al desván", yo no tengo desván y no le puedo ofrecer a Campi que suba a él, para que vea lo que hago cuando nadie me mira, pero sí le puedo ofrecer este vídeoclip de:
Tiene una letra preciosa y unas imágenes muy artísticas, podría ser una de las ensoñaciones recurrentes que se hacen en esos ratos que me dedico cada día y que me son imprescindibles.
Por mi carácter parece increíble que necesite de la soledad y el silencio diariamente, nunca prescindo de ellos y busco los momentos más apropiados y los doto de una cuidada liturgia que me hace vivirlos como insustituibles para cuidar las emociones del alma.
Una vez leí que el Director de la película "Lo que el viento se llevó", obligaba a la protagonista a llevar lencería de la época, a pesar de que ella decía que esa ropa no la veía nadie. Él le contestaba: "no la verá nadie pero tú sabes que la llevas puesta y te ayuda a profundizar en el personaje".
Con esto quiero decir que cuido mucho los detalles como la luz, el boli y la libreta en la que escribo, la taza para el té, él zafú que uso para meditar o el lugar de la casa en que me pongo, a leer, a escuchar música o simplemente a estar en silencio.
Mi territorio es la noche, quizás por la calma y el silencio que se respira y que todo lo envuelve
Para mí es imprescindible el estar a gusto, no puedo estar de cualquier manera para adentrarme en mí misma, hablarme, vivir esos momentos que sólo son míos.