Me gusta mucho caminar por los lugares que visito, porque a veces me encuentro con sorpresas que te hacen pensar que estás en otros tiempos.
Ocurrió en Barcelona íbamos paseando mi hija y yo nada menos que por la calle Consell de Cent, en pleno centro del Ensanche y vimos un gran portalón, como los que antes había con pavimento de adoquines para que entraran vehículos o carruajes...
Entramos y... ¡Oh sorpresa!, esto es lo que vimos
Fue la Fábrica Lehmann dedicada a hacer muñecas de porcelana desde su creación a finales del s.XIX , hoy día existen en ella oficinas y talleres dedicados al mundo de la creación que comparten este espacio (coworking).
En el patio central hay un chimeneón de 25 m. de altura
que distribuye los diferentes locales. estudios y oficinas
Cuando entras en él, parece que te has metido en el túnel del tiempo y has aparecido en los primeros años del s. xx
Una curiosidad que no esperaba encontrar y me alegré de ver que aún en pleno S.XXI sigue teniendo vida aquella construcción de mil ochocientos y pico.





Desde luego menuda sorpresa, también yo disfruto encontrando lugares así. Pues en cuanto esté cerca, me paso un día a verla.
ResponderEliminarTe gustará.
EliminarBarcelona siempre ha sido una caja de sorpresas. :)
ResponderEliminarSuele pasar en todos sitios o será que tengo ese don, de encontrar lo que no busco.
EliminarGracias por compartir ese tesoro.
ResponderEliminarIré a verlo.
Creo que te gustará muchísimo.
EliminarMe encanta ese paseo y ese encuentra tesoros.
ResponderEliminarA mi me pasa igual, es un tesoro si quieres que lo sea.
Feliz semana.
Un abrazo
Los "tesoros" están para los que los encuentran y no para quien los busca.
EliminarBuenos días, hay sorpresas que nos dejan envueltos en el pasado.
ResponderEliminarFeliz semana 😘
... Y está , para mí, ha sido una de ellas.
EliminarBesitos.
Esas sorpresas son magníficas, nunca acabamos de conocer del todo las ciudades. Gracias por las fotos
ResponderEliminarPara mí hija que vive allí hace tiempo , también fue un descubrimiento, lo que confirma lo que dices.
EliminarQue lindo achado,Tracy e como é bom ter surpresas assim pelos caminhos! beijos, ótima semana, chica
ResponderEliminarUn encuentro diferente, no esperado y bonito.
EliminarFeliz semana!
Oh!!!Gracias por traerlo.
ResponderEliminarDe nada, para mí es un placer encontrarlo y compartirlo.
EliminarQué sorpresa tan bonita. Yo soy como tú.
ResponderEliminarEspero que tengas un buen día.
Un beso, Tracy
Gracias, por lo general los días son buenos si primas lo importante.
EliminarQué maravilla! Mi mamá tenía una amiga que conservaba una muñeca de celuloide, así me dijeron, era súper liviana y delicada, cuando yo iba me hacían sentar en un sillón y recién ahí me la ponían en brazos con la recomendación de no moverme! Una rareza que nunca más vi! A seguir paseando y descubriendo lugares, Tracy, un abrazote!
ResponderEliminarMe has recordado que a mí me hacían lo mismo: cuando me daban algo que se podía romper , me sentaban en un sillón para dármelo, jajaja
EliminarSe nota que somos hermanas
El lugar es muy bonito, como dices es como si retrocedieras en el tiempo. Un abrazo
ResponderEliminarEs inusual, encontrarlo ahí en medio de un suelo que cuesta una millonada.
EliminarBesos
Nada menos que la fábrica de muñecas de porcelana...Esas muñecas de "mírame y no me toques"...aún conservo alguna guardada, son una preciosidad...Me alegro por ese hallazgo, que es una gran reliquia viviente, Tracy...
ResponderEliminarMi abrazo entrañable.
Fue... Una fábrica de muñecas, ahora, lo que la hace doblemente una reliquia viviente.
EliminarUn besito.
Hice una fotografía de ese mismo "tunel" hace un tiempo ya. Me gustó mucho el efecto de la profundidad que ofrecía.Tuve la misma sorpresa al encontrarme con ese mundo mágico que describes. Un abrazo, Tracy
ResponderEliminarSí, esa entrada es lo que te llama la atención y luego su desembocadura en un patio con esa buganvilla y ese torreón...
EliminarRescatar espacio así y seguir dándoles vida es mantener el patrimonio de una ciudad. Lástima que no siempre se entienda de esa forma y la modernidad los destruya.
ResponderEliminarUn beso dulce y dulce semana.
Eso me parece de un valor incalculable y de un amor por la cultura aún mayor, porque esos metros en la zona en que están valdrán una pasta....
EliminarUn pedazo de ayer. Verdadero hallazgo...
ResponderEliminar...en el siglo XXI...
EliminarEs un lugar encantador y que rememora el pasado industrial de la ciudad. Hace unos años se recuperó y hoy en dia es un rincón increíble que merece una visita.
ResponderEliminarMolts petons
Me alegra que opines igual que yo, porque con el "ojo avizor" que tienes, es señal de que valoro lo que verdaderamente tiene un valor.
EliminarMolts petons
Tracy, este hallazgo tuyo en plena Consell de Cent es una maravilla: ese portalón antiguo que abre paso a la Fábrica Lehmann, el patio con su chimenea altísima y esa sensación de haber entrado en otro tiempo. Un paseo que convierte Barcelona en una sorpresa continua y cuantos recuerdos me trae tu visita.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo, Tracy.
Me imaginaba que tú ibas a celebrar mucho esta entrada porque te te traerían recuerdos de tu infancia por estos lugares.
EliminarSe te queda chica Córdoba y has tenido que empezar a enseñarnos Barcelona. ¡Qué tía! Muchas gracias por la visita.
ResponderEliminarJajaja me gusta conocer a fondo, aquellos sitios que voy porque siempre encuentro algo nuevo que me llama la atención.
EliminarTe agradezco mucho este descubrimiento, Tracy, porque tampoco yo lo he descubierto al pasar por ese entorno. Muy interesante.
ResponderEliminarUn abrazo.
No me des las gracias, cuando algo me gusta lo comparto por si a alguien le interesa.
EliminarMi hija lleva viviendo allí una pila de años y no lo conocía tampoco yeso que por allí pasa día sí y día también.