martes, 19 de abril de 2011

TÉ NAZARENO

no podía ser otro ya que estamos en Semana Santa. ¿Nos lo tomamos y mientras os cuento?
Pues... ayer viendo pasar a los nazarenos del Viacrucis
envueltos en incienso y en un silencio sepulcral sólo interrumpido por el tañir triste de las campanas, 
y acompañando a un Cristo yacente en la cruz,
pensé la poca emoción que transmitían, aún teniendo todos los ingredientes para transmitirla.
Bajo sus túnicas y capirotes, con los pies descalzos en  algunos casos, se adivinaba una pose altiva   inexistente en las procesiones de barrio... tan auténticas.
  También cubrió estación de penitencia La Merced del Barrio del Zumbacón
Y el Barrio de la Huerta de la Reina con sus dos pasos: Jesús ante Caifás
y la Virgen de la Estrella
En su recorrido por la ciudad, las gentes de sus respectivos barrios las acompañaron, sin cesar de piropearlas, de jalear a los costaleros que las mueven, con maestría, al compás de las marchas procesionales y de aplaudir a los capataces que dirigen esas "levantás", tan limpias, que ponen el vello de punta.
Están orgullosos de las riquezas que adornan a sus Cristos y a sus Vírgenes, a pesar de que ellos mismos pasen dificultades para llegar a fin de mes.
Se puede estar más o menos de acuerdo con esta manifestación religioso-festiva y con lo que representa, pero desde luego nadie le puede negar que es una tradición cultural llena de arte: escultórico, pictórico, ornamental, de orfebrería, de candelería, floral, musical...
Y lo más importante, hace vibrar a quienes la contemplan, independientemente de sus creencias.
¿Otro tecito?


lunes, 18 de abril de 2011

"LA ENCARNI" y "EL SEÑOR DE CÓRDOBA"

así es como llaman en su barrio del Cerro a La Encarnación.
Todos sus vecinos se echan a la calle el domingo de Ramos a las tres de la tarde, sin importarle el calor,
para gritarle ¡¡¡guapa!!!
Ella no va sola, va con su amor: "el amor de la Encarni".
(El Cristo del Amor)
 El Cerro se vuelca con ellos y los acompaña por toda la ciudad y ni una sola de las "levantás" va sin dedicatoria personalizada, porque "la Encarni" y "su amor", son dos vecinos más, del barrio.
En la otra punta de la ciudad "el señor de Córdoba", sale a las cinco y media de la tarde
(El Rescatado)
 Tiene tantos devotos entre los cordobeses, que detrás lleva un tremendo gentío que, durante todo el tiempo que dura la procesión, se afanan por estar más cerca de su señor.
Me encanta como la gente sencilla, desprende de sus oropeles a las imágenes en las que cree, para identificarse con ellas, haciéndolos sus semejantes, sin intermediarios. 
 En el domingo procesionaron más desfiles, pero como todos los años, estos fueron los protagonistas porque así sus paisanos lo han querido.
¡Feliz semana!

domingo, 17 de abril de 2011

"DOMINGO DE RAMOS...

el que no estrena, se queda sin manos,
 yo como estrené, sin manos no me quedé"
Cuando era pequeña aún se llevaba eso de estrenar en fechas señaladas, afortunadamente esa moda pasó, y hoy te compras alguna cosa y casi es un milagro que no salgas de la tienda con ello puesto.
Yo hoy estreno estas bailarinas,
 y no porque las haya guardado para la ocasión, sino porque no he tenido tiempo de ponérmelas antes, me gusta llevarlas sin medias y mis preciosas piernas no estaban preparadas para este momentazo.
De color block (colores fuertes combinados), que tanto se lleva esta primavera
Son de masQmay (http://masqmay.blogspot.com/)
¿A qué son monas?
El año pasado me compré otras del mismo estilo pero con encaje, pedrería y plumas,
que entonces era el último "aullido" de la moda.
Bueno pues ya estoy "prepará", para ir cómoda a ver las procesiones.
¡"Talué"!


sábado, 16 de abril de 2011

EMPIEZAN LAS VACACIONES DE SEMANA SANTA

para tod@s l@s que os vayáis a disfrutarlas tened en cuenta lo que dice este cartel
Yo os estaré esperando y..., por si me queréis leer, posteando.
 ¡Que lo paséis estupendo!
¡Hasta la vuelta!
(La vuestra..., ¡claro!)
 

viernes, 15 de abril de 2011

EVOCACIONES

En días como el de hoy, cuando la Semana Santa llama a la puerta, me parece estar llegando a casa de mi abuela para estrenar las vacaciones.
Me  instalaba en la cocina para contemplar el ir y venir de mi madre y mis tías al mando de la señora que iba a hacer los dulces típicos de estas fechas. Supervisándolo todo: mi abuela.
 El olor a dulce casero era envolvente, me encantaba  meter el dedo en la masa de las magdalenas y chupármelo, con la consiguiente regañina y la tentadora oferta de que si me portaba bien me dejarían ayudar,  rellenando los moldes con la sabrosa crema.


La gran cocina se volvía pequeña
 al llenarse de papel parafinado, placas de horno, tartaletas de papel blanco y utensilios que se usaban para recortar con festones lo bordes de la masa de los pestiños o sellarlos en el centro.









Grandes sartenes con aceite, huevos contados por docenas, harina en forma de volcán, rodillos, cacharros con azúcar, fuentes preparadas para ser llenadas...
Era una fiesta para mis sentidos de niña, siempre abiertos  a experiencias que le parecían nuevas aunque se repitieran año tras año, como un rito litúrgico más, de la Semana Santa.
                        En aquel tiempo a las magdalenas no se las llamaba "muffins"                         
                                ni a los roscos donuts,                                     
el hojaldre de las flores no se sacaba del congelador,
los pestiños salían  todos desiguales
 y las torrijas... eran... éso, ¡torrijas!
Y yo creo que no se le daba tanta importancia a que engordaran o dispararan los índices de azúcar en sangre o subieran el colesterol.
Eran otros tiempos... tiempos de abstinencia, por eso en Semana Santa se echaba la casa por la ventana.

jueves, 14 de abril de 2011

CUARTO DESAFÍO: COLOR AZUL CLARO

 Es un libro que me ha encantado por su sencillez totalmente naif, que logra mantener el interés del lector de principio a fin.
 Su autor Chris Stewart,
 antiguo batería del grupo Génesis, decidió dejar la música para viajar por el mundo, hasta que vino a establecerse en la Alpujarra granadina.
 Bueno, pues es justamente de éso de lo que trata el libro.
Chris empieza a reconstruir un cortijo alpujarreño "El Valero" cerca de Orjiva, en el que no hay luz, ni agua, pero sí un sin fin de contratiempos que va solucionando de la mejor forma posible junto a las gentes de este lugar perdido en las sierras granadinas.
Sus descripciones son tan reales, que me ha parecido estar andando por los valles y montes alpujarreños dotados de esa  belleza tan espectacular que tienen.
Me encanta todo lo que huela a ellos, por eso comencé a leer este libro con una buena predisposición  porque creía, y no me equivoqué, que con la vorágine que tenía montada en mi casa, los pocos o muchos renglones que me diera tiempo a leer, me traerían un soplo de aire fresco de esas tierras que tanto me gustan.
 El libro tiene el interés de ser un documento en el que se pueden conocer cómo eran sus gentes y sus costumbres.
La narración es cortada de raiz en el final, dejándote con ganas de más.
Ese más habrá que buscarlo en una segunda parte "El loro en el limonero", porque Chris sigue viviendo allí con su familia y todo tipo de animales.
La leeré en cuanto pueda.
P.D. Gracias amigo Guille por recordarme que mi "Desafío de Colores" estaba durmiendo el sueño de los justos. Al leer tu comentario me acordé que no la había publicado.


miércoles, 13 de abril de 2011

POTICHE

es un  vocablo francés que equivale a la expresión  de "mujeres florero", que decimos por aquí.
Y ese es el nombre de esta comedia francesa dirigida por François Ozon a quién comparan, por el tipo de humor que desarrolla en su cine, con nuestro Almodóvar.

Viendo su foto, me imagino que sólo los compararán, en cuanto al humor ácido de sus comedias.
Respecto a la película es una cinta casi coral y digo casi, porque Catherine Deneuve lleva el peso del argumento y lo lleva muy bien, por cierto.
Debo reconocer que, es una actriz que nunca me ha entusiasmado quizá por la frialdad que transmite, pero aquí borda su personaje, el de una esposa burguesa de los sesenta, que de ser "señora de" tiene que pasar a  hacerse cargo de la empresa familiar, descubriéndose en ella unas dotes que no se le adivinaban.
Depardieu  y todos los demás actores le dan una magnífica réplica.
El estilismo de los sesenta se ve reflejado en toda la película,  l@s adict@s a esta época, tienen la oportunidad de  disfrutar de él  tanto en el mobiliario,
 como en los diseños de la ropa de las chicas

o en el de la ropa de los chicos.
Ver esta película puede ser una opción más que válida para la tarde del miércoles.
¡Que lo paséis bien!