Mónica nos ha propuesto unas cuantas fotografías para que elijamos una y hagamos un relato sobre ella.
La foto elegida por mí, ha sido esta.
Antes de empezar sus estudios en la Universidad, decidió emprender un viaje en solitario fuera de su país. Tenía necesidad de respirar otros aires que no fueran los de su provinciana ciudad, conocer otros paisajes , otros modos de vida...
Necesitaba separarse de la familia tan ajena a ella, quería volar más alto no quedarse en esa ciudad pueblerina con unos padres que apenas tenían cultura y cuyos intereses no se despegaban de la cotidianeidad.
Incluso la ahogaba ese enamoramiento insulso en el que había entrado sólo por vivir algo nuevo y experimentar aquello tan bonito que contaban sus compañeras en el Instituto y que a ella la decepcionó terriblemente.
Ahora iba a vivir su vida y si encontraba trabajo , ampliaría sus vacaciones y probaría nuevas experiencias.
Planeó el viaje, ligera de equipaje para poder saltar de sueño en sueño por toda Europa.
Sus padres , aunque con preocupación porque era la primera vez que se retiraba de ellos, la apoyaron en todo, pensando que en un mes todo volvería a ser igual que siempre.
Y se marchó...
Empezó por Italia que la pensaba más cercana en idioma, en cultura y en geografía.
Todo era maravilloso, se encontraba libre, a nadie tenía que dar explicaciones, quería desconectar cuanto antes del mundo que había dejado tras de sí.
El tiempo transcurría a toda velocidad , el mes de vacaciones estaba tocando a su fin y tenía que tomar una determinación. Y la tomó:
- Mamá, te llamo desde Roma: Estoy embarazada, quiero abortar ¿puedes venir a acompañarme?