De todo lo que he leído este verano no os conté nada porque ya sabéis que por culpa del dichoso wifi, estuve desconectada y mejor así porque mis nervios salieron ganando.
Así es que ahora con la situación normalizada retomo mi sana costumbre de compartir con vosotrxs lo que voy leyendo.
Comienzo por "Herejes" de Padura
Comienzo por "Herejes" de Padura
Alejandro Padura, ya conocido por muchos de vostrxs, es un escritor y periodista cubano famoso por las novelas de su detective Mario Conde, ésta es otra de esas novelas en las que cuenta las acciones detectivescas del tal Conde para esclarecer los hechos que han rodeado a un cuadro de Rembrandt que representa la cabeza de un Cristo, de ahí la imagen que puse para reseñar el libro.
Se necesita ser muy buen escritor para hacer una obra como ésta y hacerla bien, claro, porque en su argumento se interrelacionan épocas históricas alejadas en el tiempo: desde el s. XVII cuando Rembrandt pinta la cabeza del Cristo, hasta el s.XXI cuando se empieza a buscar el famoso cuadro por los descendientes de sus dueños. También se interrelacionan familias de personajes diversos y por último distintos géneros literarios a través de los cuales el autor conduce al lector magistralmente.
El argumento de la novela parte de un hecho lamentablemente histórico sucedido en 1939 cuando un barco con 900 judíos a bordo, estuvo fondeado frente al puerto de La Habana, varios días esperando que se diera luz verde a los refugiados para bajar.
Al final los devolvieron a Alemania donde la mayoría de ellos no pudieron sobrevivir al holocausto.
Yo pensé que la novela trataría de estos días que el barco estuvo detenido esperando la decisión de las autoridades, pero es imposible pensar que Padura se quedara en esto y de ahí la cantidad de historias que van entremezcladas con este principio tan atractivo.
El libro en sí trata de la defensa de la libertad en todos sus aspectos en contra no solo de los fanatismos religiosos, sino de todos aquellos otros que imponen las modas y las filosofías puritanas.
En un momento del argumento se dice:
"Me enseñaron que ser libre es una guerra en la que se debe luchar todos los días contra todos los poderes y contra todos los miedos"
Y en otro momento: " La muerte es el agotamiento de nuestros anhelos, esperanzas, aspiraciones y deseos de libertad"
Un libro interesante que te enseña a saborear la buena literatura.
Se necesita ser muy buen escritor para hacer una obra como ésta y hacerla bien, claro, porque en su argumento se interrelacionan épocas históricas alejadas en el tiempo: desde el s. XVII cuando Rembrandt pinta la cabeza del Cristo, hasta el s.XXI cuando se empieza a buscar el famoso cuadro por los descendientes de sus dueños. También se interrelacionan familias de personajes diversos y por último distintos géneros literarios a través de los cuales el autor conduce al lector magistralmente.
El argumento de la novela parte de un hecho lamentablemente histórico sucedido en 1939 cuando un barco con 900 judíos a bordo, estuvo fondeado frente al puerto de La Habana, varios días esperando que se diera luz verde a los refugiados para bajar.
Al final los devolvieron a Alemania donde la mayoría de ellos no pudieron sobrevivir al holocausto.
Yo pensé que la novela trataría de estos días que el barco estuvo detenido esperando la decisión de las autoridades, pero es imposible pensar que Padura se quedara en esto y de ahí la cantidad de historias que van entremezcladas con este principio tan atractivo.
El libro en sí trata de la defensa de la libertad en todos sus aspectos en contra no solo de los fanatismos religiosos, sino de todos aquellos otros que imponen las modas y las filosofías puritanas.
En un momento del argumento se dice:
"Me enseñaron que ser libre es una guerra en la que se debe luchar todos los días contra todos los poderes y contra todos los miedos"
Y en otro momento: " La muerte es el agotamiento de nuestros anhelos, esperanzas, aspiraciones y deseos de libertad"
Un libro interesante que te enseña a saborear la buena literatura.

















