Me acabo de enterar que la muerte de una relación, es en realidad la muerte de un lenguaje secreto.
Por lo tanto una relación que muere, da origen a una lengua muerta.
Ha llegado a mis manos una cita del escritor Jordi Carrión que transcribo a continuación:
"Cada pareja cuando se enamora y se frecuenta y convive y se ama crea un idioma que sólo pertenece a ellos dos. Ese idioma privado lleno de neologismos, inflexiones, campos semánticos y sobreentendidos, tiene solamente dos hablantes. Empieza a morir cuando se separan. Muere del todo cuando los dos encuentran nuevas parejas, que inventan nuevos lenguajes, superan el duelo que sobrevive a toda muerte"
Parece una cosa baladí, pero desde que la he leído no paro de pensar en ella y he llegado a la conclusión de su certeza.
Y aquí estoy dando vueltas en mi cabeza a las lenguas muertas que he dejado tras de mí y analizando cada una de ellas mientras paseo por la playa, tomo el sol o me quedo mirando al mar en esos tiempos insustituibles que sin duda son el mejor regalo de las vacaciones.
¿Os animáis? de antemano os digo que es un pasatiempo muy interesante que nos enseña mucho sobre nosotros mismos y también sobre las causas por las que esas lenguas se convirtieron en muertas igual que las relaciones que las crearon.
Os dejo trabajito para el finde.
¡¡¡Disfrutad!!!
Nos vemos el lunes.