jueves, 27 de julio de 2017

JUEVEANDO CON EL OLVIDO

Este tema lo propone Mª José moreno y se puede tratar desde distintos puntos de vista, así es que os animo a que leáis lo que escribamos sobre él aquí


Ella aparecía en la playa todos los días, a esa hora en la que el crepúsculo tiñe el cielo de tonos rojizos.
Era una mujer esbelta y guapa, el arrebol del atardecer prestaba a sus rasgos aún más belleza de la que tenía.
Paseaba descalza con un vestido blanco de corte ibicenco que le llegaba a media pierna y que era mecido por la brisa marina, dotando a su figura de apetecible sensualidad.
Ocultaba sus ojos tras unas gafas de sol que le permitían mirar sin ser vista  ante los curiosos que le cedían el paso. Se tocaba con un Borsalino, que dificultaba contemplar sus facciones a no ser que se esperara al caer la noche, momento que ella se sentaba en el roquedal que había al final de la playa, se despojaba de sus enormes gafas y las colocaba encima del sombrero que , puesto a su lado , le brindaba la compañía de la que carecia.
Todo el mundo la conocía, pero nadie sabia quien era.
Yo, sentado en el único chiringuito que permanecía abierto hasta bien ebtrada la noche, pedía un Gin Tonic y lo paladeaba pausadamente mientras contemplaba, como si se tratara de una aparición, a la misteriosa mujer que me tenía tan enamorado como intrigado.
Todas las noches acudía puntual a mi cita exactamente igual que ella acudía a la suya, éramos dos seres en la misma trayectoria pero condenados a no coincidir nunca.
El camarero del bar que ya me conocía de verme por allí noche tras noche, me pedía mil disculpas al avisarme que iban a cerrar el establecimiento. Yo me marchaba sin saber si la misteriosa mujer permanecía sentada al lado del mar contemplándolo o se había marchado por otro camino sin tener que desandar lo andado.
La curiosidad y el temor por descubrir la personalidad de esta mujer, me tenían atada a ella.
El verano tocó a su fin y al despedirme del camarero, un hombre de mediana edad y conocedor de su oficio, me deseó un buen viaje y me expresó sus deseos de volverme a ver el próximo año a la vez que añadió con una sonrisa en los labios:
- La Señorita Olvido seguro que se alegrará de verlo por aquí de nuevo.
En ese momento mi rostro se transformó y sólo acerté a pronunciar su nombre:
-¡Olvido... Olvido...!

52 comentarios:

  1. Son amores de verano que el olvido borrará.

    Besos.

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    1. ... o de toda la vida que no se olvidarán.
      Besos

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  2. ¿Olvido...Olvido?, ¿no será aquella concejala del PSOE que le dio por salir en pelota picá en la revista Inteviu?, se llamaba Olvido Hormigos, aunque no creo que sea, es demasiado exhibicionista como para ir escondiéndose. :-))

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    1. jajajajajajajaja mira de lo que se acuerda Emilio, ¿esa no es la que se olvidó de que le podían robar fotos del móvil con el Bluetooth? ¡Hasta yo me olvido! jajajajaja.

      Buen relato el tuyo, que nada que ver, claro.

      Besos

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    2. ¿En qué estaría pensando?

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  3. Historias de verano con nombre propio, conocí a una Olvido pero creo que no era la protagonista de tu encantador relato. Abrazuco

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    1. Seguro que no, porque mi Olvido es inventada.

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  4. ¡Como siempre, Tracy, un relato muy bueno!!!
    Me ha encantado.
    Besos

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  5. Wuauuuuu me ha encantado que bonito , es super genial de verás podría ser la continuación de un lindo relato de dos seres enamorados sin saber él uno del otro ... muy lindo la manera de ese olvido es fantástico .
    Un abrazo muy fuerte que te dure hasta el mes de Septiembre feliz mes de Agosto hasta el regreso muakkkkkkk.

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    1. me lo pensaré y lo mismo escribo un relato, jejejejejeje

      Feliz mes de agosto, disfruta.y hasta la vuelta.

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  6. Ella, ella ya me olvidó
    yo, yo la recuerdo ahora
    era como la primavera
    su anochecido pelo
    su voz dormida al beso

    Y junto al mar la fiebre
    que me llevo a su entraña
    y soñamos con hijos
    que nos robó la playa

    Ella, ella ya me olvidó
    yo, yo no puedo olvidarla
    yo, yo no puedo olvidarla.

    Ella, ella ya se olvidó
    de aquellas caminatas
    junto a la costanera
    y el pibe que miraba

    Ella, ella ya me olvidó
    yo, yo no puedo olvidarla
    yo, yo no puedo olvidarla.

    Ella, ella ya me olvidó
    yo, yo la recuerdo ahora
    como no recordarla
    en cada primavera
    si llega con la brisa
    se la lleva la arena

    Ella, ella ya me olvido
    yo, yo no puedo olvidarla
    ýo, yo no puedo olvidarla.

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    1. ¡Cómo me ha gustado!
      te agradezco tu generosidad por regalarme tus letras.
      Un abrazo

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    2. Es una Canción de Leonardo Favio de 1968. Aquí te pongo el enlace :

      http://citeseerx.ist.psu.edu/viewdoc/download?doi=10.1.1.549.6782&rep=rep1&type=pdf

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    3. (Cantante Argentino 1938-1212)

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    4. De todas formas aunque no sean sus letras se ha dado el trabajo de escribírmelas.

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    5. No lo conocía, voy ahora mismo a buscarlo.
      Gracias por tu enlace.
      Besitos.

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  7. Original manera de representar al olvido, enigmático y nostalgioso. Me gustó tu relato. Un abrazo

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    1. La has captado perfectamente.
      Un beso fuerte.

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  8. Muy buen relato, si señora...
    Besos y salud

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    1. gracias Genín, me emociona que te haya gustado

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  9. Olvido!!! Claro com no se me había ocurrido antes. Es el nombre de
    Alaska. Muy buena idea Tracy. Un besito.

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  10. Yo me enamoré en verano, querida amiga ... varias veces, en otoño me casé

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  11. El gin tonic, el bar, tantas formas de buscar a "Olvido". Al menos por un tiempo podía disfrutarlo, en ese lugar había encontrado algo que en ningún otro podría. Es un relato excelente, Tracy.
    Un beso enorme.

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    1. Gracias Sindel, hasta ahora no he podido dártelas, el puto internet...

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  12. Me pregunto cómo se puede poner a un bebé ese nombre...Olvido!

    Buen fin de semana!

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  13. A veces solo falta dar un pequeño paso para conocer la persona amada, en este caso el tiempo le daría una segunda oportunidad.
    Un abrazo

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  14. Me hiciste recordar, curioso con el tema de esta semana, de la historieta El loco Chavez, de Horacio Altuna. En algún momento aparece una rubia llamativa, llamada Olvido.
    Creo que ella será quien de el paso de conquistarlo. Lo que será bueno para ambos.
    Un abrazo.

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    1. No lo conozco, tendré que investigar.
      Gracias y besos

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  15. Original manera de afrontar el tema de esta semana y tan bien relatado que yo he visitado esa playa, he conocido a Olvido y te tomado un gin tonic. Gracias por participar. Un beso

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    1. Jajajaja.
      Gracias a ti por conducirnos y un abrazo.

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  16. Hola, Tracy
    Que nostálgico y sublime texto. Me encanto como elaborastes ese olvido con tu personaje. El final es arrollador. Da para una continuación sobre la señorita olvido.

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    1. jajajaja, lo mismo te hago caso y lo continuo.

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  17. Que buen realto me a gustado mucho, me ha dejado una sensación de nostalgia y un poco de tristeza

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    1. Desde luego es para ponerse triste con esta terrible enfermedad.

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  18. Pues tiene casi el glamour de una pelicula de los años 50, me ha encantado como va pasando todo y el giro del final. Muy buena, besos.

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    1. No lo había pensado, pero ahora que lo dices...

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  19. ¡Hola! Que linda historia nos has compartido, interesante forma de abordar el olvido. Me gusta mucho, como te dijeron da para una segunda parte.

    ¡Un abrazo!

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    1. Creo que no voy a tener más remedio que hacerla, aunque ya sabes lo que se dice por ahí, "que segundas partes nunca fueron buenas"

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  20. Buena vuelta de tuerca Tracy, muy buena.
    Besos

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  21. A ver si es que los dos querían coincidir y ninguno se atrevió a dar el primer paso...
    Salu2.

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  22. No van por ahí los tiros, creo yo.

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