mientras se lee a Poe.
La Naturaleza pone el atrezzo: un cielo negrísimo y una lluvia persistente
Eso sí, después de tomar un buen desayuno, para poder sostener el libro
Una vez cogida la postura al lado de la ventana, me he convertido en la mujer más feliz del mundo con una taza de té al lado y la vela para espantar a los espectros que salgan de las páginas del libro.
No os digo que vengáis a tomar el té conmigo porque hace un día de perros.
¡Feliz Martes!


El libro electrónico, hazme caso....
ResponderEliminarYo he acabado por hoy con el ritual de mi té!
ResponderEliminarY sí, haces bien en encecder la vela leyendo a Allan Poe... Nunca se sabe que puede salir de sus obras. :)))))
Chao, Tracy.