viernes, 4 de septiembre de 2026
HOY VOY A ENSEÑAROS UNA TIENDA...
de las que ya no existen, mi hija me llevó a verla porque sabía que me iba a encantar y que recorriendo sus pasillos, mi madre iba a disfrutar con nosotras, porque no conozco una mujer que le gustarán más las telas, a pesar de que no sabía coser, ni cortar.
Este sería el paraíso de mi madre, de haber vivido en Málaga.
Desde la entrada se ve que la tienda estaba "de feria" por su decoración de farolillos, flores y lunares
Metros y metros de de mostradores con rollos de de telas de todas clases y de todos los colores
Es un festival para la vista
Y no os podéis la cantidad de gente que había comprando. Yo observaba desde un cómodo rincón, el deambular de dependientes con su metro de madera en la mano
Un auténtico "revival" para los sentidos.





Tiendas con un encanto inolvidable.
ResponderEliminarLas echo de menos.
Yo también. Pero ¿Para qué, si no sé coser?
Eliminar¡Anda! Me perdería también en esa tienda, aunque suelo perderme en la tienda que Ribes&Casals tienen en la calle Atocha de Madrid... ya estoy empezando a mirar telas para mis labores navideñas, je je je Un disfrute total. Gracias por compartir, amiga Tracy. Abrazos
ResponderEliminarQué maravilla, Tracy...Me encantan las telas, siempre he hecho fundas, cojines, colchas y hasta blusas, vestidos y faldas...Ahora no me entretengo tanto, prefiero escribir o pintar...Pero las telas me encantan, amiga.
ResponderEliminarMi abrazo y mi cariño.
Celebro que te haya gustado mi entrada, parece que no tuvo mucha aceptación.
EliminarYo lo he pasado muy bien haciéndola porque recordaba a mi madre ir a esas tiendas de telas y le ofrecían una silla, mientras los dependientes seguían arrimando piezas de tela al mostrador.
A mí me encantan los bazares aunque no compre nada, jajaja, bien disfrutada tu visita a la tienda, un abrazote Tracy!
ResponderEliminarSin comprar también se disfruta y mucho
EliminarTracy, qué placer esta entrada tuya que es casi un pequeño viaje al pasado, a esas tiendas que ya no existen y que, como bien dices, serían el paraíso de tu madre . Desde la entrada ya se respira ambiente de feria, con farolillos, flores y lunares que llenan de color cada rincón . Y qué maravilla esos metros y metros de mostradores repletos de rollos de telas de todas clases y colores, un auténtico festival para la vista que atrae a tanta gente comprando . Me ha encantado la imagen de los dependientes deambulando con su metro de madera en la mano, como si el tiempo no hubiera pasado, un verdadero revival para los sentidos . Gracias por compartir este paseo tan lleno de nostalgia y de vida, amiga Tracy.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
Parece que hablamos de la Edad Media y yo lo he visto llevar a casa de mi abuela dos o tres piezas de tela para que eligiera y cortarle muestras, por las que yo me pirraba, para que eligiera y te doy mi palabra que hrr nacido en esta Era, no en la de bronce.
Eliminar