simplemente para darle un abrazo a mi hija, que ha venido por cuestiones de trabajo y se ha dejado la mañana libre para que podamos comer y estar juntas.
Aquí estoy disfrutando del viaje porque además el asiento de mi lado está vacío
Y aquí voy como si estuviera en un despacho móvil, invadiendo la mesa del compañero de viaje , que es mi bolso, y pertrechada de mi lectura, mi pluma y mi folio de notas.
Todo "mi", "mi", "mi", conmigo, hasta mi soledad, que en este caso me ha tocado en suerte.
Al empezar el viaje estaba el cielo cubierto y ahora está saliendo el sol, ojalá aguante hasta que está tarde vuelva a casa.
Los olivares están preciosos.
Llegó a Graná a las 10,30
Mi hija me está esperando. Ella venía desde Barcelona en avión, le ha dado tiempo de dejar el equipaje en su hotel y de sacar las entradas para visitar "La Huerta de San Vicente" en el Parque de García Lorca, cogemos un taxi y llegamos para el pase de las 11h
Ampliando la foto podéis ver el rótulo, por dentro es una pasada, pero no dejan hacer fotos. La cocina me ha encantado y el dormitorio de Federico
es el balcón de la izquierda, según se mira la fotografía, su dormitorio, con el escritorio, el gramófono y la cama, son los mismos que él usó porque quedan muchas fotografías que lo constatan.
En el recibidor se está el piano que tocaba.
Las vistas serían espectaculares a Sierra Nevada y la Alhambra, porque la huerta que la rodeaba permitía verlas. Hoy esas huertas se han convertido en un parque maravilloso que lleva su nombre, aunque su frondosidad entorpece ver el paisaje, pero nosotras no somos ni la Alhambra, ni Sierra Nevada y por eso hemos salido formando parte de él.
20/10/2026
Mañana más, mejor imposible, pero igual, sí.







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