Cuando salí de él había 45*.
Ha sido un cambio para mejorar porque este de ahora es automático, se apaga por la noche y salta sólo, al mediodía siguiente .
Vamos progresando adecuadamente
Cómo veis la diferencia es mínima, se aprecia por el color, pero tiene la ventaja que durante el día puedes remojarte en el mar, sin miedo a enfriarte, porque el agua está para echarle un puñaito de fideos y sales del agua comida y bañada. Por la noche tienes está preciosa vista que te quita todos los sofocos.
Ya estoy aquí acompañada por mis nietos que los habían mandado sus papis en el tren que pasaba por Córdoba a esa hora tétrica de las cinco de la tarde de García Lorca "a las cinco de la tarde. Eran las cinco en punto de la tarde,"
Mis nietos venían en este mismo tren desde Barcelona.
Todo estaba estudiado a la perfección, pero nadie se imaginaba esos 45* a las cinco de la tarde y ese trajín de maletas para todo el verano.
Ahora el horno está apagado y corre una brisa maravillosa y natural que entra por el balcón.
Buenas noches.


No hay comentarios:
Publicar un comentario