estaba el agua helada, no os digo más que iba nadando y a la vez iba cerrando y abriendo las manos, en cada brazada, para que no se me congelaran los dedos , si lo llegó a saber me meto en el mar con gorro y guantes de lana, no sería la primera.
Cual ha sido mi sorpresa al encontrarme con esta noticia en el móvil
Ya decía yo, que no podía ser tan friolera.
¡Como para quejarme de vicio!
Pues como sigamos así, de aquí a ná, me vais a ver convertida en sirenita o en pez globo que estaré más resguardada.



Lo leí en el diario... mira que si alguien está tirando día y noche cubitos de hielo como Justiniano....
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