Me refiero a la luna de Febrero, a quien los nativos americanos le dieron el nombre de "Luna de Nieve" o "Luna del Hambre", porque este mes hace mucho frío y es muy difícil para cazar.
¡Como han cambiado los tiempos...!
Sin prisa, pero sin pausa, se presentó ayer a las 16,59 h. hora de la siesta, creo que para espabilar al Sol de que fuera recogiendo sus rayitos, que iba a realizar Ella su entrada.
Lucía espectacular con una aureola a su alrededor que, según decía mi abuela, anunciaba lluvia. Veremos si es verdad.
Me dediqué a seguirla por la ciudad: posó en el centro del penacho de una palmera, no me digáis que no es coqueta.
Paseé con Ella , hablándole de mis cosas, le dije que por unas horas no la había visto en el mar y que bien podía haber adelantado su aparición al día trece, total tres días ... no son nada. Me di cuenta que su libertad está muy restringida, me dio pena, tan hermosa y teniendo que estar sujeta a la astronomía.
-Tú eres más libre que yo -me dijo.
La vi desaparecer entre cipreses, velada por las nubes, pero me regaló un bonito resplandor de mi color preferido, el azul.
Al agradecérselo me dijo:
- También es mi color preferido por sus irisaciones, por eso llamé a la piedra que más se me parecía Selenita, por el nombre de Selene que me dieron los griegos.En seguida la aureola se fue haciendo mayor, dejando ver no sé qué cosa de color azul, con apariencia de peineta.
Espero que alguna vez me diga "qué es lo que es".