sábado, 15 de febrero de 2014

ELUCUBRACIONES ALREDEDOR DE UN CUMPLEAÑOS INFANTIL

que siempre se celebra durante el fin de semana, ya que generalmente coincide con día lectivo y el homenajeado y sus compis están en el cole.
Nunca había imaginado el follón que se puede llegar a formar.
 Para mí ha sido una nueva experiencia, empezando por la lista de invitados que como es lógico la debe hacer el cumpleañero, pero que, como si de una boda se tratase, entran en juego los amigos de los papás, aquellos compañeros que hay que invitar porque antes invitaron al anfitrión, en fin... si a esto se une que al ser pequeños las invitaciones están sometidas a vaivenes de peleas de patio de recreo de última hora... la cosa se complica aún más.
Todo esto ha quedado atrás cuando llega el día de la fiesta.
Los preparativos empiezan pronto para que esté todo preparado para recibir a los ilustres invitados,
La mayoría llegan "motorizados" y hay que habilitar un espacio  que sirva de parque móvil, aunque sea en un lugar tan noble como es la biblioteca, 
 Empieza el refrigerio de chuches de todos los tamaños y colores, para finalizar con la tarta que es esperada con impaciencia para  apagar las velas y cantar el "cumpleaños feliz"
Luego viene la entrega de regalos, el arremolinarse alrededor de ellos para poder verlos y el despiporre de juegos por toda la casa a pesar que en esta ocasión que yo presencié, no hubo ni si quiera una discusión 

Esta historia se hubiera acabado aquí, si no fuera porque el verdadero día del cumple, la historia vuelve a empezar, esta vez con la familia. 
Al final quedamos como este puerco espín exhausto y con los ojos en blanco.
Es la dinámica en la que nos ha metido el consumismo, valiéndose de los seres más influenciables de la casa.

54 comentarios:

  1. Uf, qué estrés, por fortuna, todo salió estupendo y el cuerpo espín me encanta.

    ResponderEliminar
  2. Me parece una fiesta de cumple más o menos tradicional, del estilo a las que hacía yo cuando era pequeña. En la ciudad donde vivo se celebran de un modo mucho más consumista, con invitaciones siempre a una sala de juegos, que cuesta un ojo de la cara, y montones de invitados con montones de regalos. Hace unos años decidimos en el colegio de mi hijo que era una locura, y empezamos con los cumpleaños trimestrales. Cada trimestre un día se celebra en una sala de juegos el cumpleaños de todos los niños de ese trimestre. Cada padre paga la merienda de su hijo, sea cumpleañero o no, y los propios padres compran un único regalos a su hijo, con un máximo de dinero fijado. Normalmente nos ponemos de acuerdo para que sea lo mismo o parecido para todos los niños. Esto parecía solucionar muchos problemas, de niños que eran excluídos sistemáticamente, de dinero, de exceso de regalos... Pero poco a poco ha traído otros. Hay padres que no se conforman con el cumple trimestral y hacen otras celebraciones de su hijo con otros niños del cole, lo que ya da lugar de nuevo a exclusiones, a peleas y a problemas, y a dobles celebraciones, con dobles regalos... En fin, creo que está mucho mejor esto de la merienda y los juegos en casa a la manera tradicional.

    Te he soltado un rollo hoy. Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo del consumismo creo que es en la próxima etapa, ahora son pequeños aún.
      Por lo visto en el cole de mi nieto también se hace como tú dices: los padres de los niños que cumplen años en el trimestre se encargan de la fiesta, pero esto no te exime de celebrar el cumple privadamente y eso qu me he dejado atrás la tarta que hay que llevar a la clase el día del cumple.
      Un abrazo.

      Eliminar
  3. Así son los cumples, a veces es en casa y otros en lugares especificos, con cuentacuentos y juegos para los peques mientras los papis y abuelos tomamos un refrigerio y el doblete en casa con la familia. Lo has contado estupendamente, tal cual. Felicidades con retraso para el peque.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me imagino que eso sucederá cuando crezcan un poco más.
      Besos a montones.

      Eliminar
  4. Tracy, yo ya los he disfrutado en todas sus variedades. Una de las cosas que he organizado eran gyncanas, sí, gyncanas en la casa (la última vez pusimos pistas hasta en la calle!!) Y se lo pasan genial!!...Luego la merendola alrededor de la mesa, luego los regalos...tengo la suerte de que la clase de mi hijo está muy bien avenida...No hay discusiones. Pero, desde luego, la decoración de tu mesa es una maravilla!!!

    felicidades para ti también.
    Besos,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mira lo de la Gyncana es una buena idea para otro año.

      Eliminar
  5. Recuerdo haber asistido a alguna fiesta cumpleañera infantil y pensé que estábamos criando monstruos.
    El niño recibía regalo tras regalo de un montón de niños, y claro, llegaba un momento en el que apenas miraba ya ni lo que le regalaban.
    Quitaba el papel de regalo, breves segundos de atención, y a por el siguiente regalo, y así sin parar.
    No es normal.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso se ha subsanado porque ahora se compra un solo regalo entre todos, con lo cual si se caga, se caga de verdad.

      Eliminar
  6. Desde luego que es así, pero al final todo se olvida cuando ver esa carita con los labios arrugados, soplando las velas, !lo que no se haga por ellos!...

    ResponderEliminar
  7. Por eso, y después de pasar por la experiencia, se traslada el próximo cumpleaños a los locales al efecto, y de mayorcitos al Burguer.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ellos mismos van pidiendo los cambios, se va corriendo la voz y al final todos son cumples cortados por la misma tijera.

      Eliminar
  8. Totalmente cierto y he de añadir que la culpa la tenemos los mayores...sin embargo, es tan difícil eludir esa felicidad a raudales que los niños sienten por toda esa parafernalia!
    :)
    Tremendo.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No te digo que no, pero cuando entras en esa dinámica, no hay nada que hacer.

      Eliminar
  9. Imagínate yo que tengo tres...

    Buen sábado y un beso!

    ResponderEliminar
  10. Buf, Tracy, lo recuerdo muy bien, creo que nos pasamos. Era muy bonito celebrarlo todos juntos, pero cuando llegaba la hora de los regalos, me ponía enferma. Al final, decidimos que solo un regalo pequeño entre todos y suficiente, no aprenden a valorar lo que tienen de otra manera.

    Un beso fuerte, Tracy. ¡Feliz día!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso es lo más bonito de una fiesta de cumple, el ser un motivo para reunir a la familia.

      Eliminar
  11. El mes pasado "cumplí" 6 y 2 en la misma fiesta. Terminé el "doble" de cansada.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas felicidades con un mes de retraso, pero con el mismo cariño que si lo hubiera hecho en ese día tan señalado.

      Eliminar
  12. Como te entiendo!!! me hiciste recordar los cumple de mis hijos, que por suerte ya están grandes, un caos en toda la casa. Ahora esta el de mi nieto, pero por suerte a ese solo lo disfruto jaja.
    Cariños....

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esa es la suerte de los abuelos y hay que disfrutarla.

      Eliminar
  13. Pues tienes razón pero ¿y lo felices que son? Eso ya hace que todo merezca la pena, no? Besotes!,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por corroborar que llevo razón.

      Eliminar
  14. La mesa resulta encantadora así puesta :) Tuvo que encantar la fiesta a los pequeños jaja.
    Felicidades al homenajeado! :)
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Natalia, qué suerte verte por aquí.

      Eliminar
  15. Pobre erizo, parece tenso con esas extrañas puas que le habéis colocado y pelín empachado de lacasitos pero se le nota feliz.

    Abrazote utópico, Irma.-

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los lacasitos siempre deben estar en abundancia para que no haya peleas por ellos.

      Eliminar
  16. Me gusta como lo celebran en Venezuela, con una piñata, son muy divertidas :)
    Besos y salud

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. También por aquí, pero en un piso es complicado porque pueden convertir en piñata todo lo que encuentren a su paso.

      Eliminar
  17. Ya me pasó esa etapa de los hijos que traen a casa a sus amigos, pero no me importaría volver atrás y preparar ricas meriendas.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues no tengas "mono", te puedes ofrecer para ayudar a los que están en esa etapa, te lo agradecerían.

      Eliminar
  18. ¿Quién los vive con más ilusión, los padres o los niños? Pero claro, luego viene el "después" (como casi en todo) :)))



    Bss

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los abuelos, para los que ya no hay "después", aunque en este caso si lo hubo.

      Eliminar
  19. Me encata el puerco espín e imaginar la emoción (los gritos, las risas) de los chicos con cada paso de la dinámica de su fiesta.
    Besos! y feliz fin de semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es monísimo y sobre todo lo bueno que estaba.

      Eliminar
  20. Hay que haberlo vivido para saber lo que es. En cantidad todos tienen que recibir lo mismo, pero en teoría, porque a este no le gusta eso, al otro no le gusta aquello, el de allá es alérgico a -cualquier cosa-, algunos son predadores, otros son tímidos. Pero hay algo que todos tienen en común y es una extraordinaria capacidad de hacer ruido. A pesar de todo resulta entretenido, creo que es todo un espectáculo que alegra la vida, ver a un conjunto de niños pasándola bien, felices. Un solo inconveniente tienen estas celebraciones, que una vez terminadas hay que limpiar y ordenar, tarea nada feliz y que te deja las baterías en cero.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues eso es lo que decíamos antes, que el después es terrible.

      Eliminar
    2. Claro que sí, lo que sucede es que yo escribí mi comentario cuando ni habia nada, por eso da la impresión de que estuviera repitiendo.
      Yo creo que las fiestas las hacemos nosotros, y nadie más que nosotros es responsable de lo que sucede. Si no nos atrevemos a hacer una fiesta sencilla porque "los demás" las hacen en grande, estamos dejándonos llevar por lo que piensan los demás y no por nuestras propias convicciones. Nadie está obligado a gastar un dineral por "el que dirán", a menos, claro, que el que dirán gobierne nuestras vidas. Yo he visto siempre, con contadas excepciones, que los niños lo que aprecian realmente en una fiesta de cumpleaños es la presencia de sus amigos, es su mejor regalo. Somos nosotros, los adultos, los que le vemos el precio a todo. Es por eso que decía que celebrar el cumpleaños vale la pena, no por los regalos que lleguen y su valor, sino por el espectáculo que significa ver a un montón de niños corriendo, saltando, gritando, disfrutando de su mutua compañia.

      Eliminar
  21. Respuestas
    1. Te rías, señal que lo has padecido en tus carnes.

      Eliminar
  22. Es agotador pero tan bonito!! En el primer cumpleaños del chiquitín fuimos más de veinte y la verdad es que yo estaba agobiada sólo de pensarlo. Sin embargo al final todo salió genial y mereció la pena ver disfrutar al niño. Abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí el disfrute de ellos es el tuyo, así es que...

      Eliminar
  23. No nos cuentas nada sobre cómo quedó el suelo...jejeej! pero vale la pena, ellos recordarán esos momentos
    Besoss

    ResponderEliminar
  24. No lo cuento para que echéis a volar vuestra imaginación, seguro que no llegáis a la cruel realidad ni con mucho.

    ResponderEliminar
  25. Se empezó con las bodas, siguieron los bautizos, luego lsa comuniones y ahora los cumpleaños. El caso es no parar, metiéndonos alegremente en un "tourbillon" consumista, que alguna vez tendremos que parar.
    Dicho esto, seguro que el próximo cumpleaños, TODOS volveremos a hacer los mismo.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  26. En mi familia lo de los regalos siempre ha sido lo de menos. ¡Las risas, la merienda y la tarta no!
    Ainsss me he enamorado del erizo! <3
    Besos

    ResponderEliminar
  27. Hayyyy recuerdo como quedaba la casa despues de cada cumple!!!!!
    Por suerte ahora hay infinidad de lugares donde puedes realizarlosy estan equipados con una cantidad de elementos que atraen a los niños,incluido animacion.

    Espero te recuperes del trajin!!!!!!!!!!!!

    Cariños

    ResponderEliminar
  28. Acabo de celebrar el cmple de mi hija que fue ayer, 14 de febrero. Este año hemos "desinvitado" a dos de las niñas que solían ir porque ya no son amigas de Silvia, y es un corte, la verdad, para las niñas y de cara a los padres, pero....... es verdad, que si no lo haces las cosas se desmandan, porque las amigas van cambiando y se invita a otras que han entrado en el "círculo" de amigas. Es un rollo tanto regalo además!
    besos

    ResponderEliminar
  29. alegrías de los cumples infantiles, que si se celebran doblemente, doble alegría dan.

    ResponderEliminar
  30. Se nota que ha sido lindo, a pesar del cansancio de la organización...
    Son bonitos momentos, para el recuerdo..

    ResponderEliminar
  31. Hoy los cumpleaños son un martirio y una fábrica de regalos que ni siquiera los niños saben aprovechar a su justa medida.
    Tienen tanto y tan de todo que no saben apreciar ya el valor de las cosas.
    Parecen comuniones...
    En fin.
    Bss.

    ResponderEliminar