viernes, 20 de enero de 2017

ME ENCONTRÉ CON CAMUS

mientras buscaba el tiempo perdido.
Y es verdad que me encontré con él, leyendo su obra póstuma cuyo manuscrito apareció entre los restos del accidente de coche en el que perdió la vida.
Precisamente el día anterior, Camus había comentado: "No conozco nada más idiota que morir  en un accidente de auto" sobre la supuesta, porque fue una equivocación, muerte de un ciclista.
Lo que es la vida!!!
En esta novela autobiográfica Camus es el hijo de "El primer hombre", que él pretendía que fuera su padre.


















 Pero al final, el primer hombre resulta ser el propio Camus, ya que de su padre no puede averiguar más de lo que ya se sabía referente a él: que era emigrante, que se casó con una mujer analfabeta y casi muda de Menorca, que tuvo dos hijos  y que murió en el frente durante la Primera Guerra Mundial. 
Me ha encantado leer este libro y a la vez me ha sorprendido, porque he descubierto a un autor completamente distinto al de "La Peste" o al de "El extranjero",
Es de una prosa fácil, amena, con sentido del humor y tierna.
He disfrutado con la descripción que hace de su afán por la lectura  y la defensa que hace de los mundos que a través de ella se pueden vivir, olvidándose de las penurias del suyo propio.
Me ha seducido de manera muy especial las palabras que dedica a su maestro, al que recuerda pasado el tiempo y va a visitar después de quince años. De hecho a él agradece sus estudios y su ayuda para sacarlo de la pobreza e incultura en la que subsistía su familia
De él dice:
 “Con el señor Bernard la clase era siempre interesante por la sencilla razón de que él amaba apasionadamente su trabajo …. El método del señor Bernard consistía en no aflojar en materia de conducta y por el contrario dar a su enseñanza un tono viviente y divertido. Siempre sabía sacar del armario, en el momento oportuno, los tesorros de la colección de minerales, el herbario, las mariposas y los insectos disecados, los mapas o …. que despertaban el interés languideciente de sus alumnos. Era el único de la escuela que había conseguido una linterna mágica y dos veces por mes hacía proyecciones sobre temas de historia natural o de geografía”.
      A los chicos pobres como el joven Camus “la escuela no solo les ofrecía una evasión de la vida de familia. En la clase del señor Bernard por lo menos, la escuela alimentaba en ellos un hambre más esencial todavía para el niño que para el hombre, que es el hambre de descubrir. En las otras clases les enseñaban sin duda muchas cosas, pero un poco como se ceba a un ganso. Les presentaban un alimento ya preparado rogándoles que tuvieran a bien tragarlo. En la clase del señor Bernard sentían por primera vez que existían y que eran objeto de la más alta consideración: se los juzgaba dignos de descubrir el mundo. Más aún, el maestro no se dedicaba solamente a enseñarles lo que le pagaban para que enseñara: los acogía con simplicidad en su vida personal, la vivía con ellos contándoles su infancia y la historia de otros niños que había conocido, les exponía sus propios puntos de vista, no sus ideas, pues siendo, por ejemplo, anticlerical como muchos  de sus colegas, nunca decía en clase una sola palabra contra la religión ni contra nada de lo que podía ser objeto de una elección o de una convicción, y en cambio condenaba con la mayor energía lo que no admitía discusión: el robo, la delación, la indelicadeza, la suciedad“.

Es tal el agradecimiento que siente por su maestro, que le escribe una carta tras recibir el Nóbel a la que el maestro le contesta muy afectuosamente. 
Ha sido un acierto terminar esta obra transcribiendo estas  cartas, además de las notas y las hojas sueltas que han hecho de esta obra póstuma una de las mejores de su autor.
La novela se llevó al cine en el 2011, no recuerdo ni haberla  visto anunciada, pero si tengo la oportunidad, no me gustaría perdérmela.
Un libro muy recomendable sobretodo en una época en la que la educación, la cultura y todos aquellos que la imparten están muy denostados por la sociedad.

39 comentarios:

  1. Un buen repaso a una biografía interesante. Tampoco he visto la peli

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  2. Y si te dijese que es algo que tengo pendiente de leer para este año...

    Besines utópicos, Irma.-

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    1. Pues me lo creo porque es una buena opción.

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  3. Mientras buscabas a Proust encontraste a Camus, jajajajaja

    Este sí que es un post intelectual. Y me gusta que aprecies a Camus cuyas convicciones se formaron bajo el influjo de Schopenhauer, de Nietzsche y del existencialismo alemán, filósofos que tanto cito y tanto admiro.

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    1. Es que me estoy leyendo "en busca del tiempo perdido" y aunque me gusta mucho, tengo que trufarlo con otras lecturas, de ahí el título de mi entrada.
      Ya sé de tus gustos filosóficos-literarios, ya.

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  4. De Camús he leído sus clásicos, este me lo apunto.

    Saludos

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    1. Yo también, pero este es algo tan distinto, que no se parece en nada a sus clásicos como tú los llamas.

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  5. ¡Pués a por el libro que voy en cuanto pueda!
    Gracias por la reseña.
    Besos

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  6. Aún quedan profesores como el Sr Bernard,que la sombra de los malos o prepotentes o vagos docentes no les esconda,que los hay.

    Besos.

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    1. Afortunadamente quedan muchos, pero por desgracia hacen más ruido los que no son como el maestro de Camus.
      Un abrazo.

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  7. Me gusta Camus. Ya lo leeré.
    Salu2.

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  8. Que cosas tiene la vida! Que casualidad que justo escribiera eso y luego falleciera en un accidente de autos.
    No he leido nada de él, ni vi la pelicula..
    beso

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    1. La obra era un manuscrito que estaba por terminar con una serie de apuntes que incluso completan el libro en su parte final.
      Un beso

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  9. Gracias por la recomendación, Tracy, no lo conocía, ni la película tampoco…

    Enriquecedor post, querida amiga… Tomo nota ;-)

    Bsoss y muy feliz finde!

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    1. Gracias Ginebra, también yo te deseo un maravilloso fin de semana.

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  10. Gracias, Hay que leerlo cuanto antes.
    Un beso.

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  11. Sí, lo leeré, Camus me gusta.
    el señor Bernard es un profesor vocacional. Un buen profesor, un maestro.

    Gracias, Tracy.
    Un beso muy fuerte.

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    1. Tú lo has dicho: un MAESTRO, con mayúsculas.

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  12. Antes los profesores lo eran por vocación de servicio, hoy por hoy solo es un medio de vida.

    Besos

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  13. Jo... tiene muy buena pinta.
    Lo buscaré.

    Besos.

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    1. Es pequeñito, lo lees en un abrir y cerrar de ojos.

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  14. Uy, me apunto la peli sin dudarlo. Bonita reseña, Tracy.
    Un beso

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    1. Si la encuentras en castellano, dame el enlace, porfa.

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  15. He encontrado la película, aunque está en francés, a lo mejor a alguien le interesa verla en versión original:
    https://www.youtube.com/watch?v=TisOzwMx_-4
    Besos y salud

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    1. Gracias por el enlace, me meteré a ver si con mi elemental francés y habiendo leído el libro, la puedo poner en pié.

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  16. me encantan textos como este me llevan a cuando estudiaba filosofia y letras

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    1. Sí, incluso a los tiempos del Instituto, pero ahora se les saca bastante más partido.

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  17. Me alegro que te haya gustado Camus, Tracy ...El libro que nos dejas no lo he leído y pienso leerlo...Muy buena tu reseña, invita a leerlo.
    Mi gratitud y mi abrazo.

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  18. Me encanto este maestro: En la clase del señor Bernard sentían por primera vez que existían y que eran objeto de la más alta consideración: se los juzgaba dignos de descubrir el mundo.

    Por ahora, Veré si encuentro la película.
    El libro: tengo tantos pendientes que por ahí le llega el turno en el 2030 :-)))

    Besos, Tracy

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