jueves, 22 de enero de 2015

JUEVEANDO CON "LLORAR DE FELICIDAD"

preparad los pañuelos y dirigiros al blog de Alfredo nuestro "jefe" en este jueves, porque nos ha propuesto que os hagamos llorar con una historia tierna, entrañable y emotiva



(Gracias Alfredo por este dibujo personalizado).




LLORAR  DE  FELICIDAD

(este relato es verídico)

Como todos los años, antes de las siete de la mañana, ya estaba vestida de Rey Gaspar, el preferido  de Hugo. 
Esta vez no me faltaba un detalle: los abalorios, los anillos, las babuchas... En otras ocasiones, con las prisas por si los niños se despertaban, tenía que salir casi sin terminar de ponerme todos los adminículos reales. Pero esta vez, me tomé mi tiempo y salí antes de que se levantaran.
 ¡Eso creía yo!
Habíamos quedado en que entraría a despertar a Hugo  para que, como se va haciendo mayor, estuviera  medio dormido-medio despierto y no llegara a reconocerme, luego los acompañaría a ver los regalos y mientras se embelesaban con ellos, yo desaparecería.
 Pero... cual sería mi sorpresa que el chiquitillo con los nervios, a media noche se mudó a la habitación de sus padres y cuando fui a decirles que iba a empezar el show,  me lo encontré con los ojos abiertos y al verme gritó saltando en la cama:
- ¡¡¡Gaspar, Gaspar, el Rey Gaspar!!!
¡Menos mal que el rey Gaspar iba "muy terminaíto"
A los gritos de Pol,  Hugo salió de su habitación y vino corriendo hacia mí y me dio el abrazo más maravilloso, más largo y más amoroso que nunca nadie me dio.
Se  mezclaron sus sentimientos de inocencia, ilusión, alegría de volver a ver a su Rey y emoción... con los míos al ser consciente de que posiblemente estaba asistiendo al que podía ser el último año que Hugo viviera con tanta magia ese momento.
Nos fundimos en un abrazo tal, que corrieron las lágrimas por mis mejillas.
La emoción traspasó nuestros cuerpos porque los que estaban contemplando la escena hicieron un silencio tan profundo, que hasta Pol callaba y miraba 
Hugo  me abrazaba sin soltarme, una y otra vez, mientras la magia hizo ante los ojos de todos y por obra y gracia de un chiquillo de seis años que desapareciera la abuela y quedara un Gaspar que gracias a su poblado pelo y a su abundante barba, pudo disimular las lágrimas de alegría que sintió en esos momentos que le hicieron tocar el cielo con las manos.

69 comentarios:

  1. Respuestas
    1. El ser abuela, de por sí, es mágico.
      Cuando lo seas te acordarás de mí.

      Eliminar
  2. ....que afortunados sois todos...............esos abrazos mágicos..... tienen la capacidad de sanar.........de inflar el alma y que sonría el corazón......


    Maravilloso momento para grabar en el recuerdo y como la moviola.....pasarlo una y otra vez...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Realmente fue un momento mágico, no lo olvidaré nunca.

      Eliminar
  3. Jajajjaa, suerte que iba muy "terminado" jajajaja

    Besos.

    ResponderEliminar
  4. Preciosa, entrañable, tierna, dulce... Uff. Una extraordinaria historia. Saltibrincos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cuatro calificativos muy potentes: GRACIAS

      Eliminar
  5. No hay cosa más bonita que la inocencia de los niños. En mi casa cuando se acercaba el momento en que las dudas iban más allá de la magia, "Los Reyes Magos" nos enviaban una carta que hacía desaparecer todas las dudas y creer ciegamente en la imaginación y la fantasía, aunque ellos ya no serían los protagonistas....

    .A.algún día la publicaré.

    Entrañable experiencia la tuya.

    Saludos
    Marinela

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues te ruego que me digas que ponía esa carta, pues yo estoy al borde de que llegue ese momento con mi nieto el mayor. Te lo digo de verdad.
      Espero que me lo cuentes.

      Eliminar
    2. La buscaré y te la haré llegar...

      Eliminar
  6. Precioso y emocionante, grande la emoción de un niño!
    Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La emoción la había por ambas partes, te lo aseguro.

      Eliminar
  7. Mientras sean cosas de estas bueno va.

    Besos

    ResponderEliminar
  8. Hola Tracy, una historia precisa. ¡¡Qué bonito que los niños tengas esa inocencia!!
    Bueno al leerlo también se me han caído algunas lagrimillas :-) Soy muy ñoña y más cuando se trata de las felicidad de los niños/as.
    Deseo que el próximo año sigan tus nietos con la misma inocencia.
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ese deseo tuyo es difícil que se cumpla porque la vida para bien o para mal sigue su curso, pero ojalá no pierdan nunca la inocencia de las buenas personas.

      Eliminar
  9. Qué bien que disfrutaran tanto el Día de Reyes.

    ResponderEliminar
  10. Lindo y tierno relato. Felicitaciones.

    Saludos Tracy.

    ResponderEliminar
  11. Precioso. La ilusión es lo más bonito del mundo, y en un niño más.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Llevas razón , además la ilusión de los niños invade a los adultos haciéndolos como niños.

      Eliminar
  12. Me has hecho llorar, Tracy ... me acuerdo de los míos y de esas historias. Gracias.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo siento, pero si ha sido de alegría, me alegro.

      Eliminar
  13. Lagrimas dulces corrieron por tu mejilla
    Cariños

    ResponderEliminar
  14. Irrepetible momento. Ningún rey del mundo, podrá sentir tanta felicidad, como es rey Mago, sorbiendo sus lágrimas mezcladas con sabor a peluca y barbas impostadas.
    Me imagino la escena y tengo que forzarme para evitar una lágrima.
    Precioso relato de una mañana que ya no podrá repetirse.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un momento de los más mágicos a lo largo de toda mi historia personal

      Eliminar
  15. Respuestas
    1. Tierno, amoroso, feliz.... y muchos calificativos más...

      Eliminar
  16. Jo, que bonito Tracy, A mi desde luego que me has hecho llorar de pura ternura.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo cada vez que lo recuerdo, me emociono.

      Eliminar
  17. Eres tu la de la foto???
    Qué calor!!! :D

    En serio, entrañable y tierno relato.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Soy yo la de la foto, bueno... el Rey Gaspar.

      Eliminar
  18. Maga...eso es lo que tú eres...
    Peaso abuelaaa!!!

    ResponderEliminar
  19. Es precioso emocionarse y que las lágrimas sean, como en este caso de mucha felicidad... Adoro la inocencia de los niños, son preciosos.

    Muchos besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los niños son tan increíbles que llenan de magia todo.

      Eliminar
  20. Cuantos recuerdos me trae tu historia y qué amarga fue mi decepción.
    Me encantó!

    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ese miedo lo tengo yo pensando en el día que Hugo se entere de este engaño con buena intención, espero que lo perdone.
      Besos.

      Eliminar
  21. Lo que pasa es que no abrazaba a la abuela, abrazaba al rey, eso creía el, pero es bonito de todas formas :)
    Besos y salud

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Naturalmente, pero es que en ese momento, yo tampoco era la abuela, era el Rey Gaspar.

      Eliminar
  22. Me gusta muchísimo, qué bonitoooooooooooooo.............

    Lo guardo ¿vale?

    Un besazo fuerte.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si alguna vez necesito algo de lo que he hecho, ya sé a quien se lo tengo que pedir, jejejejejeje
      Un besazo.

      Eliminar
  23. Qué bonito Tracy. Trasmites mucha emoción en este relato
    Esta vez te mando besos también para Hugo y para Pol.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y yo te los agradezco y te aseguro que se los daré cuando los vea.
      Un abrazo

      Eliminar
  24. Respuestas
    1. toda la dedicación es poca por y para los niños, igual que a mí me la tuvieron, es una tradición y como tal ellos también la mantendrán.

      Eliminar
  25. Unos momentos, que no olvidarás ni tu, ni tus nietos...Y cuando sean mayores lo tendrán en su corazón guardado con mucho cariño, Tracy. Mi abrazo, amiga.
    M.Jesús

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Tú crees que se acordarán cuando sean mayores?, a mí estoy segura que no se me olvidarán.
      Besos

      Eliminar
  26. Alguien dijo que la felicidad se encuentra muchas veces, no en lo que recibes sino en lo que das. Tu das tanto amor que no puedes menos que ser feliz...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay que repartir lo que se tiene, y yo tengo mucho amor, eso es verdad y si llega a vosotros, mejor que mejor.

      Eliminar
  27. Pues tuvo que ser un momento muy muy emocionante para el rey Gaspar...sí!

    ResponderEliminar
  28. Pues si que me has emocionado! Además he vivido los momentos con ilusión, no hay nada como hacer feliz a un niño. Abrazos para los tres.

    ResponderEliminar
  29. Realmene cuando un niño te abraza y te besa con tanto ahinco, es un momento, tan especial, que quieras o nó te emociona y no te queda otra salida que las lágrimas. Estas son ocasiones que ha y que disifrutar plenamente.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  30. Emocionante y aunque pueda parecer lo contrario desinterado abrazo. El sentimiento agradecido de un niño es merecedor de más de una lágrima.
    Besos y gracias por participar.
    Ah... el dibujito es de Casss

    ResponderEliminar
  31. Qué emoción, una emoción de ida y vuelta! Esos momentos incomparables, inesperados y únicos que la vida nos regala. Qué bueno que trajiste al jueves esta historia tan entrañable y verdadera! Ha sido un gusto compartido, de alguna manera, re vivenciarla contigo!
    Besos!
    Gaby*

    ResponderEliminar
  32. Nunca me vestí de Rey Mago Tracy, pero siempre alimenté en mis hijos la idea de su existencia. Imagino el emocionante momento de ese abrazo desde la inocencia de tu nieto y comprendo que tus ojos se humedecieran de felicidad. ¡Cuesta tan poco alimentar sus sueños!.
    Una preciosa historia.
    Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  33. Sí, aún y pese a todo, esa inocencia de los niños, es la que nos hace llorar de felicidad.
    Besazos, peazo abuelaza!!!

    ResponderEliminar
  34. Sí, así ha sido de emocionante y lacrimógeno para mi también,
    Me seco la cara y te dejo un beso.

    ResponderEliminar