Nos dirige LUFERURA que se le ha ocurrido la idea de la primera visita de un extraterrestre a nuestro mundo para averiguar cómo somos.
En principio parece divertido, esperemos que lo sea
Todo hacía presentir un día de playa caluroso en el que la mar y su brisa nos refrescara de las altas temperaturas de agosto, cuando a lo lejos, se apreciaba una gran medusa transparente. Enseguida la curiosidad se abrió paso estre los que estaban en el agua, subidos en tablas, colchonetas o pedalinos y los que estábamos en la arena, sin saber si meternos a nadar o no.
Todo fué uno, el dirigirse hacia la gran medusa, madres y padres llamaban a los chiquillos al unísono que se alejarán de ese armatoste que no se sabía lo que era.
Fué tal la algarabía que se formó, que aquella esfera se abrió al ver acercarse a dos motos de los guardianes de la costa.
De ella salieron dos seres gelatinosos, parecidos en su estructura a grandes espermatozoides que se zambuyeron en el agua para dirigirse a los dos motoristas que quedaron perplejos:
- Venimos en misión de las profundidades del mar, en son de paz. Sólo queríamos deciros que la composición de vuestra orina perjudica seriamente nuestra salud, hemos aprendido a reciclar vuestros plásticos y residuos pero no podemos luchar contra la Urea, Azúcar, Sangre, Sales Biliares y Cuerpos Cetónicos.
Haced el favor de no mearos en el agua, ¡Coño!.
Dicho esto, desaparecieron en su cápsula hacia el fondo del mar. La noticia fue "trending topic" y se está estudiando mundialmente la forma de no ser tan guarros en esta Planeta.
Nada que hacer... los guarros se mean en la playa, en la piscina, en los portales de las casas...
ResponderEliminarEs una guerra perdida... son guarros.
Esperemos ponerle fin a tales acciones.
EliminarHola Tracy,
ResponderEliminarEl primer contacto es una regañina, y con toda la razón. La verdad es que no sabemos qué hacer con lo que nos sobra. Me ha gustado mucho y me ha hecho mucha gracia, pero de esa que te ríes mientras piensas que hay que cambiar cosas.
Un saludo
Me alegro que te haya gustado y que te hayas reído.
EliminarTracy, genial e bem humorada tua participação!
ResponderEliminarMas, pena, achoi que não vão parar de urinar nas águas...Há quem até nas piscinas o façam...AFFF!
beijos, lindo dia, chica
Não conseguem...O tradutor faz erros,rs
EliminarNo sé poner el traductor
EliminarGracias Chica.
Eliminar¿Pues porque crees que no vienen?
ResponderEliminarSerá por eso.
EliminarTu relato tiene algo de verdad, Tracy, se ha visto entrar al océano una nave y desaparecer en las profundidades, esa gente necesita salubridad! Un abrazote!
ResponderEliminarTambién lo pienso yo.
EliminarBueno que las focas, delfines y los pececitos andan contaminando el agua a cada rato con esas "necesidades" inaplazables.
ResponderEliminarEllos no pueden hacerlo en otro lado y la masa oceánica cuenta con eso, pero no con nuestros pis.
EliminarJajajaja, muy buen argumento Tracy, ya está bien de tanto marrano que se orina en las aguas y últimamente hasta sueltan alguna que otra caca. Sin duda un mensaje que no deja indiferente.
ResponderEliminarMe gustó mucho.
Un abrazo
Sí, ya está bien, a ver si los seres de otros medios lo consiguen, porque lo que es nosotros..
EliminarTracy, qué relato tan ingenioso y tan tuyo. Ese día de playa que parecía rutinario y que de pronto se convierte en un caos divertido por la aparición de esa gran medusa transparente lo narras con una frescura que engancha desde el principio.
ResponderEliminarLa escena de los padres llamando a los niños, la algarabía general y la llegada de los guardianes de la costa crea un ritmo perfecto para que el lector entre en la historia con una sonrisa.
Y el remate es magnífico: esos seres gelatinosos que vienen en son de paz solo para decirnos que nuestra orina les está destrozando la vida es un golpe de humor que, además, deja un mensaje claro y necesario sobre cómo tratamos el mar.
Has logrado un primer contacto extraterrestre que es regañina, sátira y conciencia ecológica al mismo tiempo.
Un fuerte abrazo.
Tiene sentido, los seres de las profundidas serían como de otro mundo, aunque sean del mismo planeta.
ResponderEliminarY tiene mucho sentido ese pedido.
Saludos.
Todo es parte de la naturaleza.
ResponderEliminarHola Tracy, te aplaudo de pie lograste una excelente historia y con un buen sentido proteccionista, el toque de humor al final es la cereza del postre, me encantó.
ResponderEliminarUn abrazo.
PATRICIA F.
Ja, ja, ja, ja. Di que sí, que somos unos cochinotes. Y que tengan que venir seres inteligentes desde el fondo marino a reprendernos... ¡Es que somos como niños malcriados!
ResponderEliminarUn relato lleno de humor al mismo tiempo que pleno de amor a la madre naturaleza, vestida de mar.
ResponderEliminarCada día que te leo en estas entradas de los jueves, pienso que tu manera de escribir, necesita otros horizontes mas amplios y luminosos.
Besos.
P/S.- Me acabo de bajar a mi E-Book, la novela recomendada, de tu anterior entrada.
Amiga Tracy, boa tarde de Paz!
ResponderEliminarCriou, com ironia, um conto interessante que serve de grito de denúncia também para a falta de educação de muitos.
Tenha dias de agosto abençoados!
Beijinhos fraternos
Consejos de sanidad de unos extraterrestres muy hacendosos, jajaja. Muy bueno, Para reír y pensar. Saludos
ResponderEliminar¡Válgame Dios!, que entran a mí las mil muertes y me desazona el mero pensamiento de que pudiera uno acabar chapoteando en semejante mar de urea.
ResponderEliminarMal empezó ese primer contacto con quejas al accionar humano, pero me da que no será el único, si es que no tenemos remedio. Gracioso relato con verdades.
ResponderEliminarUn beso dulce y dulce fin de semana.