Nos dirige Dafne, y quiere que escribamos sobre alguna de los diecisiete objetivos que se promulgaron en la agenda 2030.
La consecución de todos los objetivos es muy necesaria, pero el primero de todos ellos es primordial, hasta conseguir que se resuelva el segundo "hambre cero"
Que hayamos pasado el primer cuarto del siglo XXI y todavía estemos en esas, es vergonzoso no sólo para los políticos, sino para la humanidad, sobre todo en estas Fiestas en las que el consumismo se hace feroz, no sólo en la alimentación, sino en cosas superfluas.
Llenamos nuestros frigoríficos como si se avecinara una guerra (que lo mismo sí, pero en estas fechas aún no ha estallado) y luego abarrotamos de la misma forma, las bolsas de basura con las sobras. Es allí donde acuden las pobres gentes que no tienen lo imprescindible para sobrevivir.
Se parte el alma pasar a la hora de cierre de los supermercados y verlos rebuscar entre nuestros restos: frutas casi podridas, alimentos caducados...
No importa que caigan enfermos.
¿Son de otra casta?
Hay algunos que entran a las tiendas con toda su dignidad intacta para preguntar a la cajera, si le puede decir donde recoger estás sobras antes de que las depositen en el contenedor.
Mientras nosotros devoramos los mejores productos en tal cantidad y variación que no somos capaces de terminar la comida que tenemos en los platos.
Creo que en nuestras manos está solucionar está vergüenza. Y dejar de comprar como posesos en estas fechas, como si no hubiera un mañana y compartirlo con él Banco de Alimentos , con los Comedores Sociales, sé que eso no solucionaría el problema, pero al menos haría visible su necesidad
En una tierra en la que nos sobra talento para sacar cuchufletas a todo, ¿no sería posible reciclar la famosa frase del Mayo Francés "la imaginación al poder", y usar la imaginación para dar de comer a quienes realmente lo necesitan?
Porque está visto que el poder no tiene mucha imaginación para arreglar este problema de una vez por todas.