Hace tiempo cantaba Víctor Manuel "cuando nadie nos vea, sube al desván", yo no tengo desván y no le puedo ofrecer a Campi que suba a él, para que vea lo que hago cuando nadie me mira, pero sí le puedo ofrecer este vídeoclip de:
Tiene una letra preciosa y unas imágenes muy artísticas, podría ser una de las ensoñaciones recurrentes que se hacen en esos ratos que me dedico cada día y que me son imprescindibles.
Por mi carácter parece increíble que necesite de la soledad y el silencio diariamente, nunca prescindo de ellos y busco los momentos más apropiados y los doto de una cuidada liturgia que me hace vivirlos como insustituibles para cuidar las emociones del alma.
Una vez leí que el Director de la película "Lo que el viento se llevó", obligaba a la protagonista a llevar lencería de la época, a pesar de que ella decía que esa ropa no la veía nadie. Él le contestaba: "no la verá nadie pero tú sabes que la llevas puesta y te ayuda a profundizar en el personaje".
Con esto quiero decir que cuido mucho los detalles como la luz, el boli y la libreta en la que escribo, la taza para el té, él zafú que uso para meditar o el lugar de la casa en que me pongo, a leer, a escuchar música o simplemente a estar en silencio.
Mi territorio es la noche, quizás por la calma y el silencio que se respira y que todo lo envuelve
Para mí es imprescindible el estar a gusto, no puedo estar de cualquier manera para adentrarme en mí misma, hablarme, vivir esos momentos que sólo son míos.
También se le llama Sábado del Silencio , un silencio que yo me permito quebrar
para expresar con música, cómo se vive la Semana Santa por aquí abajo
Al margen de vuestras creencias religiosas, y al margen de vuestras opiniones sobre la IA, me gustaría que escucharais esta obra de arte que os traigo.
Ni si quiera creo que sea Rosalía la que cante, tampoco creo que se defiendan los planteamientos religiosos de la Semana Santa, pero me conmueve la letra porque son mis vivencias en estos días, cantadas por una voz preciosa, que pone el vello de punta. Tampoco me importa la imagen fija que le sirve de soporte a la supuesta cantante.
No estoy a favor de la IA, cuando suplanta una identidad, que en este caso, ni siquiera estoy segura que ha tenido lugar, pero sí estoy a favor de "sentir como se mueven mis entretelas" al escuchar una música que me transporta a mí interior.
A fin de cuentas, eso es la felicidad, estremecerse cuando algo te llegue hasta la médula.