ondeando al viento, para que se viera bien
Y también hubo vigilante de playa.
La mar estaba serena y me hizo el favor de recibirme en su casa que estaba a una temperatura ideal
También me despedí del sol, por haber hecho acto de presencia.
Y cumplidas todas mis obligaciones, aquí estoy en mi casita que nada más abrir la puerta me ha pegado un bofetón de calor, que me han dado ganas de irme pa Fuengi, sin maletas ni ná. Pero la comprendo , tanto tiempo cerrada con las temperaturas que han hecho, no es para menos.
Pero sobreviviré, no preocuparos.
Por cierto agradecidísima por todo lo que os habéis preocupado por mí y las recomendaciones que me habéis dado para que no hiciera locuras, en el líquido elemento.
¡Ay, si no fuera por vosotros..






Bienhallada en tu casa de Cordoba! Todo con calma, hay que hacer la transición poco a poco. Abrazos
ResponderEliminarYa sabes: ¡a airear la casa! y a volver al "curso" normal" de tus obligaciones ciudadanas, artisticas y enriquecedoras.
ResponderEliminarBesos.
Qué alivio saber que la Naturaleza te dio una mano! Un abrazote hermanita!
ResponderEliminarAyer fui a la playa por la tarde.
ResponderEliminarNo había nadie.
Ha refrescado mucho, hacía viento y el día nublado.
Y yo feliz.
:)
Querida Tracy, qué alegría encontrar esa bandera verde ondeando con fuerza. A veces la vida nos sorprende cuando menos lo esperamos y nos recuerda que, junto a las dificultades del camino, también aparecen señales que invitan a seguir avanzando con confianza y esperanza.
ResponderEliminarMe ha gustado la forma en que compartes esa experiencia, porque nos anima a mirar con atención todo aquello que sí funciona, lo que suma, lo que acompaña y lo que nos impulsa a continuar. No siempre es fácil reconocer esas luces en el recorrido, pero cuando aparecen conviene celebrarlas y agradecerlas.
Gracias por compartir esta reflexión tan positiva y motivadora. Que nunca nos falten motivos para seguir encontrando banderas verdes en nuestro camino.
Un fuerte abrazo.
Ese rito de despedida es muy importante para grabar el mar y el sol en tu corazón, Tracy...Te los llevas contigo y te ayudarán a pasar el otoño y el invierno en Córdoba...Al abrir las ventanas vendrá el viento y te traerá recuerdos, estoy segura...
ResponderEliminarMi abrazo soleado manchego.
Vivir en Córdoba es estar de vacaciones. Luego te vas a otros sitios, que tampoco están mal, para que tanta belleza no llegue a empalagarte.
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