con solera...
Julio Romero de Torres tomó como modelo a la Chiquita piconera para su obra "Bodegas Cruz Conde" con esa mirada triste... enigmática, tan característica de las mujeres de su pintura
Os invito a que toméis una copa con la Chiquita y conmigo, porque la Feria como quien dice no ha hecho más que empezar y tenemos que cargar las pilas si queremos llegar hasta el final sin que decaiga la fiesta. Un amigo mío, muy entendido en la materia, dice que cuando se bebe vino, antes hay que poner comida en el estómago para que empape el alcohol.
Eso es lo que vamos a hacer, tomar las tapas más solicitadas en los días de Feria, por ejemplo el Salmorejo,
el Flamenquín típico cordobés igual que el Salmorejo,
y por supuesto el jamón que no falte porque además de estar buenísimo, dice mi amigo que "empapa" muy bien
lo mismo que el queso o las aceitunas.
Las gambas o los langostinos de Sanlúcar hacen un maridaje perfecto con el Fino, pero hay que tomarlos en pequeñas dosis porque el bolsillo puede salir perjudicado.
Y después...
¡A bailar, a bailar, a bailar... alegres sevillanas, para desengrasar!
Julio Romero de Torres tomó como modelo a la Chiquita piconera para su obra "Bodegas Cruz Conde" con esa mirada triste... enigmática, tan característica de las mujeres de su pintura
Os invito a que toméis una copa con la Chiquita y conmigo, porque la Feria como quien dice no ha hecho más que empezar y tenemos que cargar las pilas si queremos llegar hasta el final sin que decaiga la fiesta. Un amigo mío, muy entendido en la materia, dice que cuando se bebe vino, antes hay que poner comida en el estómago para que empape el alcohol.
Eso es lo que vamos a hacer, tomar las tapas más solicitadas en los días de Feria, por ejemplo el Salmorejo,
el Flamenquín típico cordobés igual que el Salmorejo,
y por supuesto el jamón que no falte porque además de estar buenísimo, dice mi amigo que "empapa" muy bien
lo mismo que el queso o las aceitunas.
Las gambas o los langostinos de Sanlúcar hacen un maridaje perfecto con el Fino, pero hay que tomarlos en pequeñas dosis porque el bolsillo puede salir perjudicado.
Y después...
¡A bailar, a bailar, a bailar... alegres sevillanas, para desengrasar!












